Yo quería una «experiencia local», pero eran ciudades, no parques temáticos
Era mi último día en Roma, tenía que estar al mediodía en la estación de Termini para tomar el bus hacia el aeropuerto, pero una mañana en Roma no se podía desperdiciar. Me levanté temprano y me fui a San Pietro con el objetivo principal de subir a su enorme cúpula.
No iba solo, éramos dos, y ambos estuvimos de acuerdo en que para aprovechar el tiempo no nos prepararíamos un desayuno en el departamento, sino que tomaríamos un espresso a la pasada y luego veíamos si tomábamos algo más al terminar la visita.
Tomar un café en Roma
Salimos a paso rápido hacia la estación de metro ya que tomaríamos la línea A hacia la parada Ottaviano y caminaríamos hacia San Pietro. Paramos en un café con la idea de tomar un espresso en la barra y quizás pedir alguna cosa simple para comer; el bar estaba gestionado por gente oriental, presumo que eran chinos, ya que hablaban entre ellos en ese idioma.
Justo cuando llegamos estaban sacando piezas de pastelería de paquetes industriales y cortándolas en porciones, no nos resultaron muy tentadoras esas opciones. Pedimos sólo el café, lo tomamos y seguimos viaje, recordemos que teníamos cierto apuro.
Nos quedamos con una sensación algo extraña, en nuestro imaginario nos atendería un italiano muy italiano, que mientras nos preparaba el café tararearía O sole mio y las opciones de pastelería serían elaboradas en persona por su propia nonna. Todos los clichés juntos:) Pero no, no fue de esa manera.
Llegamos bien Ottaviano, vistamos la impresionante cúpula de San Pietro y camino de regreso la estación de metro nos detuvimos en la Pasticceria Parenti. Ahí sí, tuvimos nuestra revancha, nos atendieron personas italianísimas y hasta vino de la cocina una nonna con las elaboraciones de pastelería recién hechas.

Tomar algo en París
De ahí me fui a París, me alojé en la zona de Trocadero. Llegué tarde, de modo que cené en un restaurante que estaba en la esquina del hotel. Estaba muy bien ambientado, comimos rico y aquí también fuimos atendidos por personas que no parecían ser locales, lo presumo por su apariencia y porque conversaban entre ellos en un idioma que no era francés, posiblemente hindúes.
Al día siguiente pasé por Montmartre, por el pintoresco restaurante Le Consulat, tomé algunas fotos y entramos a tomar algo.

Aquí sólo tomamos un café y un vino caliente, estuvo muy bien, la atención fue también correcta y también nos atendieron unos muchachos aparentemente hindúes.
Nuestras sensaciones
En definitiva, en el relato manifestamos nuestra sorpresa por ser atendidos por personas muy diferentes a lo que nosotros nos habíamos imaginado. Noten que no le asignamos a ello ninguna connotación negativa.
Reflexionando sobre esto, es evidente que estas ciudades tan globales están influidas fuertemente por la inmigración y que posiblemente lo estarán más aún.
Resulta que los estereotipos y clichés que tenemos acerca de los habitantes de las ciudades son eso justamente, clichés.
Posiblemente hubo momentos históricos en los que las cosas fueron más o menos como las imaginábamos, pero es preciso comprender que la población de este tipo de ciudades muta: aparecen nuevas fisonomías, olores, sabores, modos de hacer la cosas, formas de hablar, etc.
Claro, son ciudades, no parques temáticos en los que todo está prediseñado y se sabe de antemano qué es lo que vamos a encontrar allí. Los parques pueden ser lindos, divertidos, emocionantes y hasta inspiradores, pero son espacios diseñados, fijos. En cambio, las ciudades son complejos conglomerados en los que funcionan las sociedades y que, además, reciben continuamente influencias de otras sociedades, un espacio en donde se desarrolla ese maravilloso caos que es la humanidad.
Y esta es nuestra simple mirada como turistas. Es un fenómeno complejo, que puede enfocarse desde muchos y diversos puntos de vista.
Lo dicho: yo quería una experiencia local, pero eran ciudades, no parques temáticos.
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Nos pasó en Venecia. Hicimos un relevamiento con mi esposa y te puedo asegurar que más del 60% de los locales estaba siendo atendido por exntranjeros; en su mayoría hindúes. Ambos nos preguntamos ¿será que los dueños originales envejecieron y las líneas sucesorias no siguieron el negocio – como suele suceder en Italia – no quedando otra opción que vender/alquilar las lleves de negocio? Nos quedamos con esa duda…
Sí, en otro post vamos a tocar el tema de los pequeños negocios que pasan a manos de extranjeros en las ciudades turísticas europeas.
eso es algo que es así en metrópolis europeas desde hace un par de décadas al menos. Pero en dónde la inmigración tiene otro matiz es en ciertos países del sudeste asiático como Indonesia o Singapur
En Singapur no llegué a darme cuenta quiénes eran los inmigrantes, ya que de base tienen población de origen chino, malayo e hindú.
jlcota, desde la isla de Batam en Indonesia viajan a diario cientos de ciudadanos de ese pais en el ferry que une Singapur con Batam, en 40 minutos pasan a un mundo totalmente distinto. Un porcentaje permanece por varios días o semanas, otro tanto lo hacen a diario, y el resto emigra formalmente, son considerados «second class citizens». He hecho ese viaje algunas veces y es un hecho notable en la región.
Muy interesante, Tincho, la próxima vez que ande por allí voy a prestar atención.
Es la globalización Jorge, migración y jovenes en busca de nuevas experiencias, se podría decir la modernidad, pero es minimizar el tema. Cada migrante tiene una fuerte historia detrás y lo vemos también en nuestras ciudades.
Sí, tal cual, el otro día estuve un rato en Buenos Aires en una conexión, en un hotel, en un restaurante y creo que el 50% o más de la gente con la que interactué eran inmigrantes.
Como lo fueron mis antepasados 🙂
Y los mios, todos en busca de un mejor futuro.
Genial reflexión!
Gracias, Gustavo, contentos de que te resulte de interés.
Y fueron a Berlín?? Me sorprendí de manera extrema, no comí ni tomé café en ningún local con «locales». No había casi alemanes en la capital alemana. Ilusión óptima solamente.
Yo no he ido, pero familiares sí y me comentaron algo similar a lo que relatás.
Ezequiel, estoy en Berlin y vengo todos los años, Berlin no es Alemania, es el mundo entero, una ciudad maravillosa, que me deslumbra año tras año.
Por que casi no hay alemanes en Berlin??
Donde fueron?
Por que o porque?
Esta lleno de alemanes pero también de otras nacionalidades, uruguayos argentinos españoles italianos etc etc. y hacen una ciudad muy cosmopolita y liberal.
Otro lugar es Dusseldorf, que se convirtió en la capital de la comida asiática en Europa.
Pensé que iban a hablar de las réplicas de ciudades europeas que crearon los chinos y japoneses. Esos sí son parques temáticos.
Buen tema para tratar en otro post.
Buenos días
Pienso que en las ciudades chiquitas o pueblos,a los inmigrantes les resulta más dificil instalarse.
O no son aceptados ….o no tienen variedad de alojamientos…o se sienten más cómodos entre la multitud de una ciudad
En el interior se siguen encontrando comercios atendidos por locales!!
Es un placer!!
Efectivamente, en pueblos y pequeñas ciudades del interior solemos encontrar menos influencia de la inmigración.
Para mi esto no es migración, ni globalizaciòn. Son simplemente los chinos e hindúes desbordando sus países e invadiendo el mundo mientras tratan de absorber su cultura.
Bueno, es un tema complejo y muy diferente en distintas ciudades, por ejemplo en Barcelona encontrás tanto marroquíes como gente de otras partes de África, Pakistaníes, Latinoamericanos y montones de argentinos.
Si, la globalización. Aqui en CABA, alli en MDQ y en el resto del país con gran cantidad de inmigrantes compartimos la vida cotideana.
Así es, Nory. En Mar del Plata no es tan notorio como en grandes ciudades más globales, pero sí, recibimos algo de inmigración también.
Pasa, en Buenos Aires podes comer comida Árabe (muy buena) en un negocio atendido por personas de un país del caribe.
A mi me resultó muy evidente en Londres la última vez que estuve en 2022, casi todos hindúes, orientales y afrodescendientes, vi muy pocos ingleses origen o al menos el estereotipo que uno tiene de ellos, creo que en un futuro no muy lejano van a desaparecer las culturas locales de cada país, me da pena, pero es la vida misma…
Sobre prejuicios y sorpresas, en los 90 hicimos la costa oeste de EEUU incluido Hawaii , el vuelo de vuelta llegava a las 22:00 a San Francisco y recién al otro día vuelo a las 8:00 volábamos directo a Bs As. No queríamos quedarnos «durmiendo» en el aeropuerto por lo que fui al lugar donde estaban una serie de carteles mas un teléfono gratis de linea donde ofrecían hoteles cerca del aeropuerto y contrate el Vagabond porque tenia desayuno y transfer in-out incluido. Unos veinte minutos después nos pasa a buscar una van que tuvo mejores épocas manejada por una persona con rasgos de nativo americano que sin decir palabra subió nuestras valijas y los tres solo emprendimos el viaje al hotel. Entre la noche, los ruidos que hacia la camioneta y el chofer con su cara inmutable hacían el escenario perfecto de una película de terror por lo que mi mujer me empezó a hacer chistes al oído sobre ello. El chofer nos miraba cada ves que mi mujer hacia un chiste hasta que al cuarto o quinto se dio vuelta y en perfecto a argentino nos dijo «¿Porteños?, yo soy de Corrientes? 🤣
Ajajjajaa
ay esos porteños!!! siempre haciéndose los pelotudos como los parisinos y yankees (los neoyorkinos) con sus chistes pesados, racistas y a veces hasta ofensivos… poniendo el EGO argentino muy en alto, y contribuyendo en parte a la fama de creidos y arrogantes que tanto tenemos en el exterior… jaja será acaso por ese tipo de actitudes?…
Les pasó lo mismo que a la actriz Charlize Theron que en los 90s llegando a Nueva York hacia chistes similares con su madre en Afrikaans pensando que nadie la entendía, hasta que el dueño de una tienda les contesta en Afrikaans tambíen algo asi como «te estoy escuchando, mejor calláte la boca…» y ella y su madre se quedaron MUDAS… jaja
Armando, la pelotudes no tiene nacionalidad ni región, ni gentilicio. El pelotudo es asi en cualquier ligar que resida.
si, obvio… por eso menciono también a los parisinos y neoyorkinos y a esa sudafricana recién llegada a Nueva York con hambre de comerse el mundo… y se lo comió…
Parece te molestó mi comentario, Guille… a quien le quede el saco…
Saludos campeón!
Para nada molesto Armando, solo que qeneralizar y etiquetar no me parece bien. Abrazossss
Lo que dices habla mas de ti que de mi mi estimado Maccabi 😘
Hombre, este es un foro y se habla de todo… de viajes, de tarjetas, de millas, y de todo… y hoy tocó de tema varios estereotipos y otras pelotudeces como chistes racistas… y a quien no le guste, pues que no opine, ni que se tome la molestia de leer los comentarios…
Pareciera que hoy en día todo mundo se molesta e incomoda por todo, y no se pudiera hablar de lo políticamente incorrecto… ni con humor negro…
que tengas linda tarde, Alvaro
En la rambla de Barcelona no hay un Catalan ni por equivocacion, en Nueva York todo lo que es servicios son inmigrantes, creo que en todas partes es igual.
Es un fenómeno que sin duda está generando cambios notorios en la ciudades globales.
Mira, en mis primeros viajes en los 90 notaba que los servicios segun la Ciudad eran el escalafon mas bajo de ese lugar, negros en NY y latinos en Miami. Y hoy con tanta inmigracion…
Gaby, Año 2024, no se denomina a las personas por su color, simplemente son personas, es asi de sencillo.
Y cambia mucho poner personas de color? No es lo que se veía en un hotel, las mucamas en general eran así, y no estoy menospreciando, los que lo hacen son ellos. Solo estoy contando lo que vi
Tampoco se dice de color, nosotros somos incoloros?
Usa comolodigo.com.ar
No se dice «persona de color»
Utilizar los términos «afrodescendiente», «afroargentino» o «comunidad afro», en lugar de lugar de «negros» o «personas de color» (todas tenemos un color).
Guille mírate entrevistas a gente negra y vas a cambiar la perspectiva sobre lo que ellos mismos sienten respecto a su negritud, especialmente el capítulo respectivo de «Eso no se pregunta», de la televisión española. Parece offtopic pero va mucho de la mano de este posteo también, gran abrazo de color.
Hola Facundo, en que plataforma está? No la encuentro.
Independiente del contenido, sigo creyendo que el color no deberia ser un distintivo de las personas, que como ya expresé, son personas, pares.
Me parece que no es que esos negocios (con ambientación local) estén en manos extranjeras. Sino que los propietarios (que son romanos o parisinos) no encuentran ciudadanos locales que quieren ser contratados, y contratan inmigrantes. A un extranjero que llega a París y quiere abrir un negocio de restauración no se le ocurre abrir un restaurante francés, sino de su país. Un restaurante chino o árabe o peruano o lo que sea.
Hay un poco y un poco, ya profundizaremos sobre este fenómeno.
Nos pasó hace unos días, De regreso al departamento después de haber caminado bastante y ya eran casi las 15, entramos en un restaurante pequeño que no nos decía nada, queríamos comer algo caliente en nuestro último día en Roma. El restaurante era chiquito con una vajilla pintada que tendría un siglo, vino un chico hindú y nos trajo la carta y pedimos una lasaña y una pizza con agua, ya que caminaríamos hasta Termini con las valijas. A los 20 minutos nos trae la comida el dueño, un Tano que se esforzó por hablar español. Ya decidimos a irnos pedimos la cuenta, vino de nuevo el dueño y nos preguntó si queríamos «dolce», nos negamos. Y con la cuenta nos trae un tiramisú para compartir que no pudimos despreciar. Nos levantábamos para irnos y nos dice: «lemoncello»? No, gracias y nos dice con señas que esperemos y deja en la mesa dos vasitos y la botella de lemoncello. No podíamos creerlo. Así que nos sorprendimos gratamente. Nos cobró sólo la pizza, la lasaña y la bebida: 29 euros. En las paredes tiene pegados billetes de todos los países imaginables con dedicatorias de los que los pegaron y también inscripciones de todo tipo. Una hermosa sorpresa en una cortadita a 7 cuadras de Termini que se llama Vía Domenichino. Y el restaurante se llama «La Forchetta», lástima que lo descubrimos el último día.
Para cuando vuelvas
¿Y les dejaste un billete de mil pesos para su colección?
Sip
Estuve en Venecia hace unos dias y la guia del tour nos explico que en pandemia y con la retirada del turismo masivo, hubo muchos locales en crisis y se vendieron a los chinos.
Así es, ya vamos a hacer un post sobre eso.