Las personas que se sientan al lado tuyo en el avión

El otro día volé desde Roma a París en un avión de fuselaje angosto, un Airbus A319, suficientemente adecuado para distancias cortas intraeuropeas.

Viajaba en el asiento de la ventana, que suele ser mi ubicación preferida en cualquier avión. La cabina estaba configurada con dos filas de tres asientos con un pasillo en el medio.

Cuando llegaron mis compañeros de asiento resultaron ser unos franceses bastante voluminosos, cargados con bolsas y paquetes. Debo confesar que me sentí un poco aprisionado en el asiento ante la presencia de mis estos compañeros.

En un momento abrieron una de de las tantas bolsas que llevaban y resultó ser pollo frito de KFC, ambos se pusieron a disfrutar de esa comida con las manos directamente de la bolsa

Un poco de lástima me dio que ciudadanos nacidos en un país con una gastronomía tan refinada estuvieran comiendo esa grasosa y simple preparación, pero por supuesto que cada cual puede elegir lo que más le guste.

Entre el calor (era invierno y había algo de calefacción), lo estrecho de mi asiento, el lugar que ocupaban mis compañeros y el aroma de la grasosa preparación gastronómica, sentí la necesidad de salir de mi aprisionado espacio. Les expliqué que no me sentía muy bien y que me parecía mejor cambiarme al pasillo por si tenía que recurrir al baño, aceptaron amablemente.

No diré que eran malos compañeros de asiento de avión, pero sin duda no eran los compañeros que yo necesitaba en ese viaje para afrontar ese vuelo con comodidad.

Cuando uno viaja solo, los compañeros de asiento terminan influyendo bastante en la experiencia global del viaje.

Hay compañeros callados con los cuales apenas se intercambia un saludo o una petición de permiso para salir de nuestros asientos. Aunque a veces tienen montado un setup de trabajo o entretenimiento sobre la mesita y da lástima molestarlos.

Hay compañeros dispuestos a conversar, pero hay que ver si uno está en la misma sintonía.

También nos pueden tocar bebés, con potenciales llantos y gritos durante el viaje. Hay personas más y menos sensibles a esto. A mí, por ejemplo, no me molestan.

Pero no todos los compañeros de viaje son una molestia, hay veces que son una muy buena compañía para pasar las largas horas del vuelo. Hasta hay historias sentimentales que han comenzado gracias a estar sentados uno al otro en el avión.

Otra es la historia cuando viajamos en business, en donde la distribución de los asientos no suele obligarnos a interactuar con otras personas.

O cuando viajamos de a dos y logramos lindos asientos en fila de emergencia

Y a vos,

¿Cómo te ha ido en los vuelos con tus compañeros/as de asiento?


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36 Respuestas

  1. adrián dice:

    Vamos a tener los mejores compañeros en nuestro próximo vuelo, Jorgito!

  2. Alvaro dice:

    Somos cuatro, por lo que lo habitual es 3+1. Todos tratamos de estar en la misma fila, mi esposa y mi hija prefieren el pasillo, mi hijo prefiere la ventana y yo estoy rodeado de amor. Ese amor ha ido creciendo, 1,90 y 1,60 y se ha vuelto más asfixiante pero siempre es mas facil decorle que te saque el codo del higado a tu hijo que a un desconocido.

  3. Sofi dice:

    El año pasado tomé mi primer vuelo a Europa, sola encima. Ya había volado pero nunca tantas horas. Mi compañero de fila, un neerlandés callado que estaba sobre el pasillo, fue muy amable asegurándome que no tuviera duda en molestarlo para pasar e incluso cuando me quedé RE dormida y me trajeron el desayuno (que por ser de requerimiento especial lo traían como media hora antes que al normal) me lo guardó para que pueda comerlo apena me levantaba. Un genio que sin querer me acomodó los nervios que tenía por el viaje.
    Por otro lado, vuelo volviendo de Bariloche, con mal humor porque se había retrasado, un grupo de tipos grandes en plan despedida de soltero, viendo videos a volumen máximo, sin auriculares y gritándose de una fila a otra🥴

  4. Santiago dice:

    Lo principal es recalcar que el avión es un lugar compartido y que todos tenemos que poner lo nuestro para que todos viajemos mejor. Dicho esto, hay cada corneta viajando. En nuestro último viaje nos toco medio y ventana, así que cuando vamos así, aprovechamos a levantarnos, a veces aunque no tengamos ganas, cuando se levanta el del pasillo. Pero esta vez el buen hombre se paró una sola vez en las 13hs del vuelo, así que no quedó otra que pedirle permiso y encima nos ponía caras. Si tenés pasillo, tenés que saber que te vas a tener que levantar para que pasen los otros. Y levantarse, no que yo tenga que hacer mil contorsiones pasándote por arriba para salir. Y si vas en ventana, tratar de aprovechar cuando se levanta el del pasillo, no joder toda la noche. Otra vez uno no quería viajar porque la pasajera de al lado tenía un gatito. “No viste como maúlla?” “Si te tocara viajar al lado mío que ronco como un chancho, elegirías el gatito”. Hasta que no entendamos que todos tenemos que colaborar, algunos viajes van a ser horrendos. Y si no, cómprate todos los asientos.

  5. Maria Veronica dice:

    Una vez me tocó en el medio de una línea de 3, en un vuelo largo. Y el señorito del pasillo se empastilló y no respondía a los pedidos de que se moviera para que yo pudiera pasar e ir al baño. Lo odié. Hice rango todo el viaje… Me hubiera cambiado de lugar y éramos todos felices!!!

  6. German dice:

    Sufro bastante con1.88 mts ..siempre pasillo en vuelos largos para sacar una pierna al pasillo!!. No soy de molestar y soy cuidadoso ya que un movimiento mío puedo molestar así que vos medio endurecido.

  7. Tomas dice:

    Peor los casos que viajan con perros en el avión y no solo que puedan ladrar o los movimientos si no el problema viene si hacen sus necesidades. Se imaginarán que van al baño, lo hacen donde estan o se la encajan al que esta al lado.

  8. Lita dice:

    nunca elijo ventanilla, a mi entender es es el peor lugar, siempre hablando de comodidad, a parte te genera esa sensación de «encierro» o amontonamiento, #teampasillo siempre! saludos chicos!

  9. Flavio dice:

    La semana pasada volé de día de Miami a Bogotá en ventanilla y al lado apareció un señor de 93 años que iba a Valencia, en Venezuela…viajaba solo, con su bastón, una gorra de Bilabong, mochila y bolsas…mil historias de vida, el viaje se pasó «volando» literal…5 hijos por el mundo…20 nietos…8 bisnietos…todavía seguiría charlando!!! qué alegría cuando te toca un compañero de viaje así!!!

    Un fuerte abrazo desde Rosario

  10. Ireny dice:

    Yo la verdad que tuve mucha suerte, siempre me tocaron compañeros/as de viaje tranquilos y silenciosos.
    En viajes largos elijo pasillo si o si porque soy muy inquieta y me siento mas libre, puedo estirar mi pierna en el pasillo aunque como dijo Santiago tengo que estar atenta a que no me pisen los que pasan jaja. Me levanto bastante seguido, en ese sentido creo que tambien soy buena compañera de viaje porque asi doy espacio a los de al lado para que se circulen, ademas como no duermo, me pueden pedir permiso para pasar que no me incomoda.
    Siempre me tocó gente callada, pero no me molestaria que charlen, se me haria mas ameno el viaje 🙂

  11. Cristina dice:

    Hola! Por acá team pasillo, pero hace dos años viajé sola directo a París y tuve la malísima idea de sacar ventanilla. Todavía no había despegado el avión y mi compañero de adelante, rugbier, gigante, reclinó su asiento y lo venció. Así tuve que viajar las 12 horas de vuelo, ni siquiera podía sacar la mesita así que la comida sobre la falda. Al lado mío un muchacho joven muy agradable y en el pasillo una señora que sólo se levantó una vez que el chico le pidió permiso para ir al baño; única vez que aproveché para pararme yo también. Una tortura!!

  12. SuB dice:

    Para cualquier viaje que dure más de una hora, prefiero pagar y así asegurarme un asiento del pasillo. Y si es un viaje muy largo, p. ej. a Europa, siempre pago un asiento de pasillo en la hilera de 3 asientos ubicada en el centro del fuselaje (hablo de clase turista, por supuesto). A lo sumo, solo una persona (la que está sentada en el asiento del medio) podrá pedirte que la dejes pasar y tenés chances 50 a 50 de que en lugar de a vos le pida pasar al que está del lado del otro pasillo. Ah, el tema de los bebés y chicos molestos, ese es otro cantar!

  13. Martin dice:

    La verdad que los últimos vuelos, no me puedo quejar de mis compañeros. Somos 4. Asi que normalmente termino solo, pasillo de por medio. He tenido lindas y largas charlas. Y con un par nos hemos cruzado en los destinos.

  14. Cristian dice:

    No suelo tener mayores problemas excepto cuando el compañero de fila no tiene una buena higiene y su olor corporal se siente. Es lo único que no puedo soportar. Me pasó 2 veces. En 1 pedi cambio de asiento. Es insoportable. Y eso que no soy «jodido» yo, me banco un nene gritando todo el vuelo pero alguien que no se baña, sorry, no puedo

  15. Mario dice:

    Está dificil pero siempre quise desarrollar una App para elegir el compañero de viaje, tiene varios temas a resolver pero que interesante sería tenerla para aprovechar los viajes o simplemente para asegurarnos dormir JAJAJA

  16. ana maría dice:

    En un viaje de Madrid a Mallorca por Air Europa me encontré sentado en mi asiento central, de pasillo aun dignatario religioso fuertemente ataviado y con cara de tujes. Yo soy cabrona. Le dije amablemente, mostrándole mi ticket, que ese era mi asiento, sonriendo con indulgencia. Me ignoró con desprecio y furia contenida. Miré alrededor buscando ayuda pero todo el mundo estaba en cualquiera, una de las azafatas se hizo la dabolu y tuve que repetir mi pedido hasta que la azafata pasó nuevamente y le pedí que tradujera porque evidentemente el señor no comprendía el idioma. El tipo se levantó furioso y se fue a otro lugar que le consiguieron. Yo incendiada, pero en fin. Mucha censura social sentí. Hubiera sido una persona impedida, o amable, pero andáaaa.

  17. Ana María dice:

    Otra anécdota.. volviendo de San Juan a Ezeiza tuvimos notable turbulencia. A mi lado había subido una simpática chica venezolana o colombiana, no recuerdo, que traía una bolsa de botellas de vino consigo. La miré con tristeza y envidia…yo había tenido que despachar las mías, con todo el riesgo implicado. Después del despacho, ya en la cinta de control en San juan me dijeron que para vuelos internos no era necesario lo de los 100 cm3. que podía subir los litros nomás.. Una pena. Cuestión que lo del vino nos dio tema para rato, turismo, adaptación social y cuando estalló la turbulencia ya éramos casi íntimas como para asustarnos a coro. Es más lindo asustarse en grupo.

  18. Mariana Leon dice:

    Me acaba de tocar el mejor compañero de vuelo de todos los que he tenido ( español de Madrid) pero no sé su nombre . Volamos hoy a la tarde hasta Ezeiza y él y su grupo se iban a Iguazú. No me animé a preguntarle una pena. Ojalá me lo vuelva a cruzar porque es la primera vez que encontré alguien en la misma sintonía

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