Siestas viajeras o la capacidad de dormir en cualquier lugar

De acuerdo con la National Sleep Foundation, los seres humanos adultos tienen que dormir entre siete y nueve horas diarias para que su organismo funcione bien. Cuando estamos en casa, eso puede ser más o menos fácil de lograr, pero cuando viajamos lograr tantas horas de sueño puede resultar un poco difícil.

Entre excursiones que arrancan a las 7 am, la ansiedad de aprovechar el día a full y los deseos de pasear de noche, dormir puede quedar relegado en la lista de cosas a hacer. Y ahí es cuando los transportes, las esperas y las siestas se vuelven aliados, el cuerpo desarrolla esa “capacidad de dormir en cualquier lugar” y hace una cama en donde no la hay.

Un hermoso ejemplo de esta habilidad del viajero, que es a su vez la memoria que motivó este post, me sucedió en Trondheim (Noruega). Venía de un viaje largo en tren en el que no había podido elegir camarote, por lo tanto había pasado nueve horas en un asiento oscilando entre dormir y despertar. Tenía todo el día en esa interesante ciudad, así que la emoción de recorrerla movió mis pies durante horas. Pasada la tardecita, los hombros empezaron a pesar y el sueño estaba en el cuerpo: era hora de una siesta.

Apareció esta colina, a los pies de la fortaleza de Kristiansten. Una lonita, una manta y la mochila de almohada sobre el pasto fueron una (casi) cama durante una hora.

Reparadora siesta en la naturaleza, con esta hermosa vista de la ciudad.

Hay también quienes eligen lugares un poco menos confortables:

Y otros, muy bien entrenados, que encuentran los mejores espacios:

Algunos quieren que les saquen fotos mientras duermen y les dejen propina:

No olvidemos a los expertos coleccionistas de accesorios, como almohadas, antifaces y tapones de oídos. Miren, por ejemplo, uno de los ítems en la sección almohadas de viaje de Amazon:

Y vos ¿qué siesta viajera memorable tenés para contar?

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21 Respuestas

  1. Starla dice:

    Terrible eso de dormir en viajes, que los mios suelen ser en su mayoría por vacaciones. Pero las excursiones como bien dicen muchas veces arrancan a las 7 am, o sea hay que estar desayunando 6:30 como tarde (por suerte algunos hoteles abren a las 6 o 6:30 el desayunador!). He ido también a excursión para ver el amanecer en la playa en Hawaii y la combi pasaba por el hotel a las 5:00 am! Poco sueño, porque no suelo hacer siestas en viajes pero los recuerdos son imborrables.
    También trato con esfuerzo de no quedarme dormida por ejemplo en combis al regreso de la excursión ya que siento que me pierdo paisajes e imágenes que no veré seguido. Sin embargo veo que otros duermen a pata suelta en los regresos. Y en vuelos cortos y diurnos de menos de 3 horas también trato de no quedarme dormida, ya que me encanta ver el cielo desde las nubes, asi que el esfuerzo lo hago esos días durante esos días, y eso que detesto levantarme temprano, lo hago por mi trabajo y lo hago en los viajes, pero dormir-dormir duermo los findes que estoy en casa.

  2. NESTOR dice:

    Hola Cintia. Una pregunta quizás un poco fuera de contexto pero que también tiene que ver con dormir. Voy a visitar Noruega en julio. Como fue tu experiencia con los mosquitos? Realmente hay muchos? Te dejaron dormir o fuiste prevenida. Sds.

  3. Con este auge de las camaritas, da verguenza dormir en pùblico, Yo saqué una foto de un viajante en el AVE con la gorra encima de la cara que es un puro ejemplo.
    En la ciudad tambien da sueño a veces yo me pongo los anteojos de sol y paro el auto un rato hago como que estoy mirando y cierro los ojos 10 minutos salvadores sin reclinar el asiento.
    De viaje no me levanto temprano para eso esta el yugo diario. Estar tontuela o de mal humor no es mi idea de pasarla bien, lo que no se ve en un viaje se hara en otro, no contrato excursiones asi que la libertad de ir a mi aire no tiene precio

    • Cintia C. dice:

      Esos 10 minutos son salvadores, Angelina. Cierto, no todos se levantan tempranito al estar de viaje, pero comprobamos que el sueño agarra igual 🙂 Saludos

  4. Rocio dice:

    A mi me da un poco de verguenza pero literalmente me duermo en cualquier lado. Una vez me quede dormida en el subte, PARADA. Hace poco tenia una escala muy larga en orlando y habia un chabon hablandome todo el tiempo, estaba pasadisimo de copas y me dio miedo! Entonces me fui al baño y me quede sentada ahi como una hora asi que obvio tambien me dormi jajajaja. En el avion me duermo antes de que despegue, me despierto pocas veces mas que nada para comer y para pasear un poco asi no corro riesgo de romperme las piernitas jajaja. En los aeropuertos lo mismo, segun los asientos que hayan tengo las tecnicas como para acomodarme y me “engancho” la valija o la mochila con el brazo. No siempre logro descansar porque mi cerebro esta activo y me tira alarmas como para asegurarme que no voy a perder el vuelo, pero bueno esas son las desventajas de viajar sola!
    Besos chicxs!

    • Cintia C. dice:

      Jajaja, Rocío, tu comentario honra el título del post en un 100% 🙂 Te entiendo, no he llegado a dormirme en el baño, pero comparto el sentimiento. Saludos.

  5. NESTOR dice:

    Cuando voy de viaje hago un turismo muy activo así que a las noches más allá de la comodidad de la cama que me toque en el hotel caigo demolido. El problema es el vuelo de ida y especialmente a Europa porque en general salís poco después del mediodía y después de dejar mis cuestiones personales y laborales en orden me cuesta relajarme. Pero siempre hay una solución. Un almuerzo a bordo con vino (todo el que me den) y una pastillita salvadora. Sino al otro día llegando a Europa muy temprano después de unas rato estás como un zombie. A la vuelta no es problema si enganchas un vuelo que salga a la noche ya que el último día de viaje lo querés hacer rendir a full y es casi como que podría dormir parado. Lo triste 🙁 es la llegada a Ezeiza pero quien te quita lo viajado 🙂

  6. adrián dice:

    Hola. Por lo general tengo bastante resistencia a no dormirme en cualquier lado, como así también tendencia a dormir pocas horas.
    En los aviones, trato de aprovechar el tiempo al máximo, duermo una o dos horas. Y si son viajes largos, llego filtradísimo, y aún así, si programé cosas para hacer el día de llegada, sigo adelante.

    Y durante los viajes, tengo que reconocer que (no se si para bien o para mal, depende del prisma con el que se lo mire) he cambiado la actitud de mi grupo de viaje. Todos mis acompañantes están acostumbrados a madrugar, tipo 7, desayunar cualquier cosa y arrancar el día. Yo soy bastante tranqui, y si bien me levanto también temprano, me gusta tomar un par de ricos cafés, estudiar el recorrido del día, ver algunos canales en la TV, en fin, pavear dos o tres largas horas, y después salir. Si bien pierdo algunas horas al principio del día, compenso con las últimas horas del día, ya que también he acostumbrado a mi grupo a volver muy tarde, 11 o 12 de la noche, y no por ir a comer, o ir a un boliche, sino por recorrer lugares turísticos que habitualmente se va de día. Jaja, les cambié las fotos iluminadas, por las mismas, pero de noche. En otras palabras, hemos aprendido a disfrutar lugares que habitualmente son diurnos, en horas nocturnas (bajar de la Torre Eiffel de noche, habiendo visto el atardecer, quedarnos un rato en la costanera del Sena viendo el reflejo de las luces de la ciudad, caminar por Londres de noche. En Holanda, llegamos a Edam totalmente, de noche (igual eran no más de las 6 de la tarde), y si bien estaba todo cerrado, la tranquilidad del lugar fue un aspecto muy especial de esa visita nocturna).

    En fin, mi grupo de viaje no son los únicos que sufren mi nocturnidad. También tengo trabajando hasta altas horas de la noche a mis amigos de Infoviajera, ustedes los organizadores de esta gran página. A veces hasta me imagino que les suena un “pip” a las dos o tres de la mañana, y dicen “quien está mandando algo a estas horas…” Jaja. Hoy, sin ir más lejos, mandé un par de promo antes de dormir, tipo 5 de la madrugada. Estaban buenas, no me pude aguantar.

    Bueno, estos son mis horarios de siesta en vacaciones, o sea poco o nada, y de noche también escasas horas de sueño. Total, para dormir, tenemos el resto del año, no?

    Excelente propuesta la de este post. Saludos.

  7. leo dice:

    Hace dos semanas me dormí una linda siesta de 30/40 minutos en machu picchu. El dia anterior había llegado caminando a machu picchu pueblo y ese dia me había levantado a las 4 am para volver a subir caminando y ademas subir al wayna picchu.
    Encontré una linda pendiente con pasto y una vista terrible donde no pasaba casi nadie y no dude. esa siesta me dio energías para volver al hostel.

  8. Santiago dice:

    Con el paso del tiempo planeo los viajes para no volverme loco. Primer y último día no se cuentan. Llegas tronado, el jetlag cada vez me pega más y, aunque aprovecho si llego temprano, es yapa. Y si tengo que volver al hotel a dormir una siesta no tengo drama. Ejemplo justamente en Sevilla, donde siendo las 18:50 recién nos despertamos de la siesta para volver a salir. Se hace de noche a las 22 así que el día es largo. Y lo mismo hicimos en Madrid y Toledo. Salimos a la mañana tipo 9-10, volvimos a dormir a la hora de más calor y después salimos. Somos de parar por callecitas buscando rincones poco conocidos. Caminamos en promedio 15kms por dia, pero no nos encerramos más en museos ni hacemos esas excursiones que te detonan y en donde terminas pasando más horas arriba de una combi que en la excursión. Todo es subjetivo, viajamos y conocemos lo que nos gusta como nos gusta. Nos perdemos algo? Tal vez, pero lo usamos de excusa para volver. Saludos a todos.

    • Cintia C. dice:

      Volver al hotel a dormir una siesta es muuy buena idea, especialmente cuando los días son largos y te permite escapar de calor fuerte. No importa si “perdés” o no, lo importante es estar cómodo y feliz. Saludos, Santiago.

  9. Sonny dice:

    Cuanta diversidad de siestas te encontraste en Noruega Cintia!

    La última siesta me la eché en un deck de Fort St Jean, un hermoso fuerte en Marsella.
    https://goo.gl/maps/X3HuhYhu2nx
    https://snag.gy/DdcHGv.jpg
    Habia llegado temprano en bus de Niza… y empece a caminar, caminar y caminar… Sabia q tenia que seguir girando hasta la noche que tenia otro bus que tomar. Asi que me puse la mochila de almohada y me quede cerca de una horita al sol recargando pilas. Fue clave…a veces el cuerpo pide descansar un rato y poderlo hacer en un lugar asi…como negarse?

  10. Yo sufro de insomnio así que si no tomo medicacion no duermo pero el que es digno del figurar en este post es mi hijo mayor, duerme en cualquier momento y lugar, demora cinco segundos en dormirse, puede llegar a dormirse sentado en la mesa, parado en el colectivo y en los vuelos o viajes largos terrestres se duerme apenas se acomoda y es capaz de dormir hasta llegar a destino. Aunque en su vida diaria es hiperactivo, cuando el cuerpo le pide descanso no tiene problema de tomarse una siesta acomodándose donde sea aunque sea por cinco minutos y se despierta como nuevo. Lo envidio tanto!

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