Visitando la bodega Concha y Toro en Santiago de Chile

En una visita muy breve que hicimos recientemente a Santiago de Chile nos habíamos propuesto conocer algo de la ciudad, pero sin planificar mucho la cosa. Era nuestra primera vez en la capital chilena, por lo tanto atractivos por descubrir no nos faltarían.

Charlando con la gente, nos sugirieron «¿Por qué no van a conocer la Bodega Concha y Toro?». Nos encantó la idea y, a los pocos minutos, ya teníamos nuestra visita agendada para conocer la empresa vitivinícola más grande de América Latina.

Tal como estaba previsto, el día señalado a las 14 hs. el prestador que nos asignó Despegar nos pasó a buscar en una van por el Hotel Plaza el Bosque Nueva Las Condes, en donde estábamos alojados; luego nos dirigimos a la zona de Providencia en donde pasamos a buscar a una pareja brasileña, con ellos se completó el grupo, éramos cuatro en total y comenzamos a transitar el camino hacia la zona de Pirque, en las afueras de Santiago. Conforme pasábamos por distintas partes de la ciudad, el conductor nos iba aportando informaciones muy interesantes acerca de cada una de ellas.

A las 15:10 hs. llegamos a la bodega, descendimos de la van y seguimos a pie. Tuvimos 20 minutos libres para apreciar la arquitectura y paisajismo del lugar, los añejos barriles, visitar la tienda en la que te querés comprar de todo, desde vinos, por supuesto, hasta cristalería, accesorios e indumentaria con la identificación de la marca.

A las 15:30 hs. arrancó el tour que realiza la propia gente de la bodega, seríamos unas 20 personas, ya que había gente de otros tours y quienes habían llegado allí por su cuenta. Nos sumamos a la visita en portugués, ya que nos quedaba bien ese horario y además extrañábamos el idioma 🙂

Comenzamos a caminar por los jardines de la finca, la guía nos iba explicando los inicios del emprendimiento, sobre las cepas traídas de Europa, pero también sobre la arquitectura y el paisajismo; los árboles traídos de diferentes lugares del mundo, el lago artificial, todo constituía una especie de gran composición estética digna de contemplación.

Luego fuimos a pie hacia el «Jardín de las variedades», uno de los lugares de origen de los vinos Concha y Toro. Allí hay 26 cepas de uvas viníferas, se pueden ir recorriendo y apreciando los detalles de las diferentes variedades, linda oportunidad para la fotografía. También desde aquí se accede a una buena vista del Valle del Maipo desde las terrazas del viñedo.

Llegó el turno de la primera degustación, un vino blanco, un Marqués Casa Concha – Sauvignon Blanc del año 2015, nos gustó, pero ¡cómo ayuda el entorno en estos casos! Miren:

Habrán notado que las «dosis» de las degustaciones no son nada abundantes, alcanza justito como para probarlos, digamos.

Después nos dirigimos caminando hacia las bodegas de guarda, antes de ingresar degustamos un vino tinto, un Marqués Casa Concha – Carmenere del año 2015.

Es para destacar la historia de la cepa Carmenere en Chile, de origen francés, esta variedad resultó prácticamente extinguida por una plaga a finales del siglo XIX que atacó viñedos de Europa y especialmente a los franceses. Así el mundo pasó varias décadas sin Carmenere. Pero, hace poco más de 20 años, un ampelógrafo francés identificó esta cepa en los viñedos chilenos, en donde venía pasando inadvertida confundida con una variedad de Merlot. Esta variedad se desarrolla muy bien en suelo chileno y rápidamente se ha transformado en la cepa insignia del país.

Aquí nos hicieron un regalito, la copa que habíamos utilizado y que utilizaríamos una tercera vez 🙂

Seguimos hacia el interior de las bodegas de guarda y recibimos una explicación acerca de los toneles, la ambientación y demás factores que influyen en la adecuada guarda de estos importantes vinos.

Uno de los puntos más interesantes es la llegada al Casillero del Diablo, llega un momento en que se cierran las puertas, se apagan la luces y comienza la explicación sobre este mítico casillero. No les vamos a contar en detalle, así lo experimentan cuando hacen la visita 😉

Ya en la salida de la zona de las bodegas de guarda, realizamos la tercera degustación, otro tinto, un  Terrunyo – Cabernet Sauvignon del año 2015. Diría que este vino estaba un par de escalones más arriba que los dos anteriores.

A las 16:40 hs. finalizó el recorrido, casi todos pasaron el el baño y luego de vuelta a la atractiva tienda sobre la que hablamos más arriba.

A las 17:00 hs. emprendimos el regreso desde la bodega y pasadas las 18 hs. llegamos al Costanera Center. Le pedimos al guía/conductor que nos dejara allí en lugar de llevarnos de regreso al hotel, no tuvo problema con ello.

La visita es muy interesante, la importancia de la bodega indiscutible, la calidad de los vinos nos resultó sobresaliente y la pecualiaridad de la historia sobre cepa carmenere capturó nuestra atención.

Para mejorar, pensamos que:

  • el tour podría durar unos minutos más, en varios puntos nos quedamos con la necesidad de un tiempo más para contemplar, mirar de cerca, repreguntar, etc.
  • las degustaciones podrían ser un poco más generosas en cantidad, al fin y al cabo uno va porque le simpatiza el vino 🙂
  • estaría bueno algún pedacito de queso o algo entre degustación y degustación para «barrer los sabores» y de paso para echarle algo más sólido al estómago.

El tour nos llevó en total un poquito más de cuatro horas incluyendo los traslados, nos parece que es una muy buena manera de aprovechar una tarde en Santiago de Chile.

Links de utilidad:


 

 

 

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17 Respuestas

  1. Hola gente!! Acabo de volver de Chile, y realice este mismo tour!! También lo hice con el guía que habla en Portugues, destaco que era nativo, y era increíble la cantidad de Brasileros que había!! Tambien concuerdo con que se quedaron cortos con las degustaciones, pero fue un lindo paseo, y lindo show cuando entramos y nos dieron el espectáculo del Casillero del Diablo!! Tal vez nos cruzamos por ahí!! Jaja Saludos

  2. 10 días después! el 24!! La prox nos organizamos! 🙂 Fueron a conocer el cerro San Cristobal? espectacular la vista..

  3. Adrian dice:

    Que bueno se ve el tour. Nosotros fuimos a otra bodega que se llama Santa Rita. Tour similar, también en el grupo con Brasileros y con copa de regalo. Lo único que no probamos fue el Carmenere, cepa que nos gusta mucho y que suele volver con nosotros cuando vamos en auto 🙂

  4. Roberto dice:

    Muy interesante hace unos años hice visitas de bodegas en Neuquén y también en Córdoba , y hace muchos más en la región de Cognac, en Francia , donde te mostraban cómo se hacía ese destilado, Y el año pasado en Normandía la visita fue a la manzana y todos sus derivados comenzando con la sidra. Pregunta cual fue el costo? Saludos

  5. Leo D dice:

    La que esta excelente es finca Indomita, hay varias por ahi en la valle de casablanca

    • jlcota dice:

      Sí, nos dieron ganas de conocer otras bodegas de menor escala, hay opciones muy interesantes.

      Anotada la finca indomita.

      Saludos

  6. Angel Cambria dice:

    Amigos, soy un fiel seguidor, los quiero mucho, pero… casi duele verlos publicar y promocionar el tour por la bodega Concha y Toro, y NUNCA los he oído mencionar siquiera que en Mendoza tenemos mas de 100 bodegas que hacen visitas guiadas, que la calidad y calidez de esa visitas es increible. Que tenemos una región, y un ciclo de espectáculos denominado «Por los caminos del Vino», donde hasta se cuenta con conciertos de la Orquesta Filarmónica de Mendoza en algunos momentos. Duele que promocionen y alaben un producto chileno que compite directamente con nuestra economía, y se nieguen sistemáticamente a hacer siquiera una mención al perjuicio inmenso que está causando, tanto en nuestro caracter de mendocinos como de viajeros, la Aerolínea chilena LAW, hablando de la cual ya los he cansado posiblemente. Ni siquiera los he visto colocar un «Me gusta» en el grupo de Facebook que han creado las víctimas de LAW. Duele verlos escribir muy sueltos de cuerpo «la empresa vitivinícola más grande de América»… Qué es la empresa más grande? La bodega más grande? los viñedos más extendos? la que màs exporta? la de mayor capital? No lo averiguaron, y repiten ingenuamente el clishé comercial ? Sólo como ejemplo…¿Son tan jóvenes que nunca oyeron la propaganda «Giol, la bodega más grande del mundo»? Visiten Mendoza, visiten Cafayate, promocionen nuestras bodegas… y despues hablen de Bodegas y de Vino.
    Saludos con el cariño de siempre

    • jlcota dice:

      Hola, Ángel,

      Como hacemos siempre, cuando visitamos un destino, tratamos de conocer lo que nos resulta interesante de ese lugar.

      Esta vitivinícola es muy relevante, la visitamos y lo relatamos. Ello no va en desmedro de vitivinícolas argentinas. No estamos publicitando una marca, sólo relatando una experiencia viajera.

      Es como cuando vamos a USA y relatamos sobre un parque temático o a Bariloche y relatamos sobre el hotel Llao Llao o una navegación por el Nahuel Huapi.

      Con respecto a los grupos de Facebook, no solemos participar, pero a través de los comentarios en el blog podés compartir cualquier situación que resulte relevante.

      Saludos

  7. Con todo respeto, me parece que se equivocan con dos puntos «a mejorar»:

    – Una desgustación es una prueba, se huele el vino, se observa el color y toman dos o tres tragos para conocer al vino. Si les gusta el vino y quieren tomar más, pueden comprar una botella.
    – Agregar queso o algo similar entre desgustaciones no barre los sabores, potencialmente arruinaría la percepción que tienen del mismo. Los sabores que quedan en la boca podrían llevarse bien con algunos vinos o apagar o incluso empeorar el gusto de otros.

    Saludos

    • jlcota dice:

      Hola, Federico,

      Claro que son opiniones, gustos y expectativas a veces ligadas a experiencias previas. Por supuesto que se puede estar en desacuerdo.

      Saludos

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