Sí, venimos tocando temas sensibles y reflexionando mucho sobre esto que la humanidad dio en llamar vida. Las cuestiones de salud, las pérdidas y las oportunidades aprovechadas (o no) se van juntando en este fin de año y, dado que el blog es una gran parte de nuestra vida, nos permitimos compartir todas esas cosas con ustedes también. Como les contamos en el post sobre viajar de luto, cerramos diciembre...

¡Qué bueno que hicimos ese viaje a tiempo!

Sí, venimos tocando temas sensibles y reflexionando mucho sobre esto que la humanidad dio en llamar vida. Las cuestiones de salud, las pérdidas y las oportunidades aprovechadas (o no) se van juntando en este fin de año y, dado que el blog es una gran parte de nuestra vida, nos permitimos compartir todas esas cosas con ustedes también.

Como les contamos en el post sobre viajar de luto, cerramos diciembre con un familiar menos, uno de esos esenciales y formativos cuya ausencia se siente fuerte: mi abuelo. En todo el recuento de momentos y emociones, me vienen miles de charlas, risas, locuras hechas, caprichos cumplidos, mates, huevos fritos, supremas, consejos, recorridos en auto e, inevitablemente, viajes.

Primero fueron los inviernos en que armábamos los bolsos y salíamos a recorrer las rutas, las escapaditas por la provincia y, después, las aventuras en avión hacia el norte y sur. La última fue a Brasil, después de dudarla un poco, chequeamos los hoteles en Río de Janeiro y nos animamos a ir con toda la familia para allá. ¡Menos mal que lo hicimos a tiempo! Menos mal que una de las últimas charlas que tuvimos con el abue fue acordándonos de eso, de las reposeras en la terraza del hotel y de lo que podía venir si se recuperaba.

Haciendo memoria, porque abuelo y abuela vienen de la mano, algo hermosamente parecido me pasó con ella. Unos meses antes de que partiera, nos dimos el gusto de cumplir uno de sus grandes pendientes y viajar juntas las dos a Londres (Reino Unido) y Sardegna (Italia). Nos fuimos 30 días increíbles, a pesar de todos los “pero” que surgieron en el camino. Otra vez igual: ¡Menos mal que lo hicimos a tiempo!

Abuelo, una pena que no llegamos a ir a los hoteles en Termas de Río Hondo o volver a esas termas de San Luis que tanto te habían gustado, pero me alegra mucho que hayamos llegado a hacer ese último viajecito familiar antes de que (como decías) fuera demasiado tarde.

 

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19 Respuestas

  1. Viviana dice:

    Hola Cintia, te re entiendo, este año también lo termino sin mi abuelo, y era el que me quedaba, ya no soy más nieta, un dolor grande todavía xq es resiente, y también, en su despedida me alegré haber podido hacer algunos viajes con él. Más allá de mis estarías infinitas en Mardel, porque vivía allá. Lo bueno que lo disfrutaste. Y él último viajecito va a quedar entre los mejores recuerdos. Abrazo grande

  2. Luciana dice:

    Te abrazo, amiga!

  3. Alvaro dice:

    Podemos enojarnos y entristecernos porque no los tenemos mas o alégranos y agradecer por haberlos tenido 😉

  4. Norma dice:

    Abrazo enorme cintia Conmovida hasta las lágrimas. La pérdida d mi abuelo en mi adolescencia fué bravísima. A pesar q no viajamos nunca juntos siempre está conmigo y llevo dentro 1 d sus amores las plantas. Cada semilla o planta q obtengo lo traen a mí. Y en cada arbolito q crece me sonríe.

  5. Guillermo dice:

    Como nos hicieron moquear estos dias. Un fuerte abrazo y mucha fuerza, el tiempo mitiga el dolor.

  6. Nora dice:

    ¡Cómo te entiendo Cintia! hace unos años pasé lo mismo que vos.
    Un abrazo emorme.
    Y pensemos lo dichosas que fuimos por haber podido disfrutar de nuestros abuelos! 😊

  7. Alberto dice:

    Qué triste Cintia, pero que bueno que lo pudiste aprovechar. Como dijeron más arriba, a recordar los buenos momentos.

  8. Leda dice:

    hola Cintia! lo siento mucho!
    quienes tuvimos la suerte de tener abuelos presentes sentimos mucho su partida.
    la vida es así te da y te saca todo el tiempo.
    Buen año 2019!

  9. Pablo. dice:

    Aveces queremos vivir de manera tal, que al momento de las partidas NADA quede pendiente. Las cuentas a cero. Imposible, ilògico. Siempre quedaran abrazos por dar, cariños por regalar, besos por estampar, perdones por pedir y viajes por realizar. SIEMPRE. Y aunque parezca triste, eso es bueno. Son los motivos por los que un dìa volveremos a abrazarnos, a besarnos, a disculparnos y a reirnos de los viajes realizados. Cariños.

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