Envidiando la belleza de la primera vez

Cada un tiempo, la vida me permite presenciar y compartir el primer gran viaje de personas queridas: los aviones de larga distancia, el pasaporte, las preguntas sobre salir del país, la cara de fascinación frente algo novísimo.

Por ponerle un nombre, que bien podría ser otro o diez diferentes para lo mismo, decidí denominar a este fenómeno «la belleza de la primera vez» y focalizarme en los viajes. Sí, es obvio: la primera no puede repetirse, no hay segunda capaz de emular la inauguración de un sentimiento o sensación.

En el último marzo, tuve la oportunidad de envidiar ese sentimiento mientras viajaba a México con alguien que estaba volando durante varias horas por primera vez, que había hecho su pasaporte hacía dos meses, que estaba descubriendo la sensación de estar realmente lejos de casa y dejando que cada emoción de esa vivencia atravesara su ser.

Me movió cosas pensar que esa era yo hace diez años (diez años, wow) cuando llevaba una carpetita llena de pasajes, reservas, información, mapas y todavía no existía la onda de tener celulares inteligentes y respuestas online a todas las preguntas. En esa ocasión, no sabía muy bien qué cosas llevar en el equipaje de mano y cuáles despachar, tenía miedo al pensarme hablando un idioma diferente que no dominaba tan bien y, sin lugar a dudas, desconocía el funcionamiento del tube.

Cuando el avión estaba por despegar y yo preventivamente le di la mano a mi acompañante, me sentí mi abuela que, en enero de 2009, hizo lo mismo por mí al subir por primera vez en ese avión de Air Canada. Me vi en el espejo del recuerdo y sentí esa pequeña «envidia» sensible de lo que, habiéndose hecho costumbre, perdió su efecto de maravilla primera.

Afortunadamente, esa porción convivía con otra mucho más grande de alegría compartida en el momento y la envidia era muy linda 🙂

No hay queja ni sufrimiento, eh, solamente reflexiono. Cuando viajamos un par de veces nos terminamos acostumbrando un poco a algunas sensaciones, ¿no? Ya sellar el pasaporte es parte de una rutina más o menos frecuente, ya conocemos los pasos del despegue y el aterrizaje y a veces nos da pereza el transporte hasta el aeropuerto…

Acá conté los pensamientos que vinieron después de esta última hermosa experiencia mexicana, pero también imagino a la gente que llegó por primera vez a Toronto (Canadá), a Grecia para conocer Meteora o la isla de Santorini, a Londres (Reino Unido) como yo con 17 años, a Bangkok (Tailandia) para entrar al Sudeste de Asia… Wow, tantos lugares para inaugurar el amor viajero y despertar emociones.

Por suerte, no todo está perdido y, si bien no pude revivir mi primer vuelo en avión, México logró despertarme «la belleza de la primera vez» en un montón de otros aspectos. Por nombrar uno, el momento en que salimos de la estación de metro en el Zócalo (CDMX) y, pisando los últimos escalones, contemplamos la enorme bandera de los Estados Unidos mexicanos flameando en el cielo que se preparaba para llover.

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25 Respuestas

  1. WalterM dice:

    Mi primer viaje internacional fue a CDMX hace 2 años, y afortunadamente luego vinieron muchos más (me picó el bichito, vio?). Pero será por eso que para mí México tiene ese no sé qué?
    Respecto a las sensaciones, me hiciste revivir todo lo que sentí en mi primer viaje internacional, en mi primer viaje a un país donde no se hablaba español (que a su vez fue primera vez cruzando el charco y tampoco se hablaba inglés como idioma oficial), el haber estado presente en el primer viaje en avión de amigos y familia, y el haber sido parte de la organización de los primeros viajes en avión de amigos y familia también.
    Viajar es mágico y aunque algunas sensaciones se pierdan, siempre estamos a la espectativa de nuevas emociones. Un beso grande y gracias por tan lindo post!

    • Cintia C. dice:

      Afortunadamente, siempre se pueden despertar nuevas emociones y hasta redescubrir antiguas con nuevos enfoques 🙂 Saludos, Walter, gracias por compartir.

  2. Plebeya dice:

    Qué lindo y movilizante post! Hay una frase que me gusta mucho que dice «Viajar es una interminable sucesión de primeras veces» porque hay cosas que salen bien, otras no tanto, pero nunca un viaje es igual al otro. Yo, en lo personal, todavía me emociono al subir al avión. AHI empiezo a disfrutar. Antes, hace unos cuantos viajes atrás, mi viaje empezaba al armar la valija, porque ya lo podía palpitar. He perdido eso, acabo de notarlo. Pero trato por todos los medios que mi hija no pierda la emoción de volar. Con 7 años ella está mas interesada en revisar el menú de entretenimientos que en disfrutar el despegue. ESO ME PONE LOCA! No quiero que se pierda esa magia… pero cada vez son mas los que miran el celular en lugar de la ventana. Eso me parece triste

  3. Cecilia dice:

    Hermoso post! Leyéndolo, además de recordar mi primer viaje a Europa en 2010, sola, de 40 días, con una mochila que expotaba y, como vos, con mi carpeta llena de pasajes y reservas de hostels, me hiciste acordar que hace un par de años, llegando por séptima u octava vez a Barcelona, observé en migraciones a 3 chicas de unos veinticortos, con una carpeta llena, como esa de mi primera vez y me emocionó pensarlas.
    Qué lindo es viajar!!!!

  4. Desde que era chica quería viajar a Europa. La descubrí en la enciclopedia «Losetodo». Seguí Bellas Artes, y más quería ir a ver la historia desde las cavernas hasta Picasso. Muchas veces lo vi inalcanzable. Las condiciones se dieron hace un año. Fui sola. Era mi aventura y mi sueño. Lloré cuando despegamos. Lloré cuando aterrizamos. La emoción de ese primer vuelo fue maravillosa. Sentí que era una niña, y era Navidad.

  5. Mirtha dice:

    Mi primer vuelo al exterior fue a Chile con mis hijos pequeños. Me maravilló ver la cordillera de los Andes en toda su inmensidad, Recordé cuando estudiaba en el colegio el cruce de San Martin con sus granaderos .. me puse a llorar!! Hoy despues de viajar durante muchos años a España y otros paises, y en principio pensando si me deportarian, ya voy relajada y no siento esa emocion del primer viaje … deberia conservar la capacidad de asombro.

  6. Te felicito…muy buenos post…

  7. Ricardo. dice:

    Hace un año conocí y recorrí Europa, por primera vez. Me emociono cada vez que recuerdo cada momento y cada lugar de ese viaje, es increíble!. Tengo en mente volver pronto, y pienso en cuantas cosas ya no me sorprenderán como esa primera vez, pero espero que haya otras tantas nuevas que sí lo hagan. Los viajes llenan el alma.

  8. malena dice:

    Qué bello post !!! Me dejás regulando !!! Después de viajar mucho, creo que empiezo a revivir ese sentimiento con cada nuevo viaje con mi hijo! Estamos esperando poder concretar volver a Europa con él y hay tantos lugares que queremos mostrarle!! Sobre todo aquellos en los que él estuvo, pero en mi panza. Notre Dame era uno de esos…

  9. Alvaro dice:

    Como bien decís creo que hay muchos primeros viajes. Mi primer viaje internacional no lo recuerdo, fue con mi familia a Punta del Este con menos de un año de edad, están las relatos familiares y las fotos de mi padre que lo prueban pero yo obviamente no recuerdo nada. Después de es hubo uno o dos mas a Punta del Este y mi primer viaje internacional en avión fue a México, con tres años del cual tampoco recuerdo nada. Del primero viaje que si tengo recuerdos es el que hicimos a Europa con mis padres y mis tíos, siete en total, a Inglaterra, Francia, Italia y España donde yo ya tenia 5 años. Son solo algunas cosas puntuales pero recuerdo «experiencias» como correr y rodado por las calles empedradas de Lisboa a pesar de las advertencias de mi madre que no lo haga????????, divertirnos con mi hermano y tio dándonos descargas de corriente estática en el hotel de Madrid o comer en el restaurante de un hotel del sur de Italia, creo que era en Taormina, mirando como tiraba lava el volcán Etna. Recuerdo muy especialmente mi primer viaje solo con amigos a los 17 años a vuestra cuidada. Mi primer viaje con mi primer auto y novia, doble primer ????????, recorriendo Maldonado, Punta del Este y La Paloma en Uruguay con 19 años. Mi Luna de Miel y primer viaje ya de casado con la que sigue siendo mi mujer hace mas de 25 años a Bhamas y Miami. Mi primer viaje ya con hijo de seis meses a vuestra cuidad, o el primero internacional con ellos a Chile. Hay muchos viajes de primera ves, y por suerte todos gratos recuerdos (los que recuerdo) ????????????

  10. Dario dice:

    Mi primer viaje fue hace muchos años. Y para repetir una sensación cercana, organicé un viaje familiar (sorpresa para los más chicos) a Playa del Carmen el año pasado, ayudando también a costear el mismo. Mis sobrinas ante la sorpresa, dada solo horas antes, lloraban. Bueno, llorábamos todos de emoción. Quedará para siempre el recuerdo desde los abuelos hasta los ñetos. Lo recomiendo si lo pueden hacer, aunque obviamente sé que es un costo alto.

  11. Lo más hermoso: Viajar

  12. Verónica Herrera dice:

    Lindo post, gracias x compartir tu experiencia y hacernos recordar. Yo disfruto desde el momento en que emito el pasaje, esa emoción es indescriptible. Y trato de no naturalizar ni la bandejita de la comida en los aviones jaja. Los sellos en el pasaporte (ojalá no se convierta en digital) son mi patrimonio de experiencias viajeras.

  13. ghibaro dice:

    Hablando de primeras veces, hoy día todos tenemos mucha información, fotos, videos de lo que vamos a conocer en nuestros viajes. Pero la primera vez de cada uno de esos viajes es cuando uno se enfrenta con los propios ojos y se deslumbra al estar frente a esas imágenes que en vivo no tienen comparación con lo visto en una pantalla. Así recuerdo algunas primeras veces que me dejaron congelado: La Garganta del Diablo, la Sagrada Familia (al salir del metro), el Machu Pichu, el Glaciar Perito Moreno, volar en helicóptero sobre New York, volar en globo sobre Capadoccia, el Coliseo, la Piedad de Miguel Angel y tantas otras que no recuerdo, algunas de las cuales volví a repetir pero ya no es lo mismo…

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