La vida en los hostels

No puedo pensar en un hostel sin recordar las más diversas habitaciones, situaciones y personas. Esta palabra es para mí un sinónimo de encuentro y variedad.

En el afán de observar y la vorágine de vivir, me han quedado en la cabeza varios momentos poco convencionales, sorprendentes, molestos y/o alegres que sucedieron en hostels. Aquí algunas historias.

Habitación / Gimnasio

La ciudad de las luces, el barrio latino, un hermoso día de agosto superando los 25 grados. Serían las tres de la tarde cuando entré en mi habitación compartida con otras cuatro mujeres para buscar ropa. Abrí la puerta y escuché un leve quejido; bajé la vista y vi (en orden de aparición): una colchoneta, una asiática en movimiento y una laptop reproduciendo un video de algo fitness. Sí, la chica estaba haciendo ejercicio en una habitación compartida en la que apenas había espacio, una tarde de sol en la capital francesa.

Historias_ Hostel_LAC

Resaca

Una de las cosas que aprendimos con Dieg en Munich es que la cerveza es esencial y, como en todas partes del mundo, genera borrachos. Una mañana de verano, cerca de las 7am, alguien tocaba con insistencia la puerta de nuestra habitación compartida. No sabemos porqué pero nuestra compañera (otra asiática) abrió y dejó entrar a un hombre desconocido. Se dirigía hacia la ventana, al final de la pieza. En ese momento, Dieg se despierta y con asombro ve que el sujeto coloca sus manos en sus partes íntimas, en señal de que iba a orinar en la ventana, donde estaba nuestra ropa colgada… Viendo esto, Dieg se levantó desesperadamente, lo agarró de los hombros y comenzó a empujarlo hacia el lado contrario. Otra vez, pero ahora con otro sentido, la asiática abrió la puerta para colaborar con la «expulsión». El tipo sólo se reía y tambaleaba.

«Resaca» fue escrito en colaboración con Diego B.

Tomar, Comer, Vivir

Compartir una habitación de hostel puede hacer que tu compañera alemana te invite a tomar una birra y te pases dos horas hablando con «una desconocida» de tu vida, tus planes, tu pasado y futuro. Esa tarde con (no recuerdo el nombre) no sólo amplié mi visión del mundo sino que también descubrí que el interés por aprovechar el horario del happy hour es un fenómeno mundial.

Muchos hostels brindan el gran servicio de la cocina para huéspedes. Amante de la comida como soy, no pude evitar ir al mercado central de Atenas y comprar algunas delicias griegas: langostinos, tomate, aceitunas, queso feta. Me dispuse, en mi última noche, a cocinar una cena con todo esto; resultó tener tan buen aroma que varios en la cocina se acercaron a probar y nos quedamos charlando.

Atenas_Hostel_Cocina

También una vez cocinamos barbacoa para decenas de desconocidos, pero no terminamos tan bien en esa ocasión…

Tecnofilia ateniense

Los hostels también alojan un tipo de gente desconcertante: los que se quedan en la habitación cuando hacen 35 grados y están en una ciudad increíble. Además de la variedad deportiva (previamente relatada), este verano en Atenas descubrí una persona capaz de pasar horas y horas en su cama mirando alguna clase de serie en su celular. Mañana, tarde y noche, ahí quieta, riendo frente a una pantalla con la Acrópolis a cinco cuadras y el puesto de gyros a una.

No molestar

El mundo de la habitación compartida encierra en su esencia un desafío: evitar hacer ruido en horarios extraños y controlar los usos de la luz. Esto es bastante fácil de respetar en ciertos momentos, pero se hace complejo cuando tenés que terminar de armar tu valija y cerrarla para dejar la habitación a las cinco de la mañana. Debo agradecer la existencia de las linternas en el celular que tantos sueños ajenos han salvado.


Ilustración hecha para la ocasión: LAC

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23 Respuestas

  1. Pablo Quilis dice:

    Definitivamente, se me pasó la hora de esto !!! jaja

  2. Santiago dice:

    Que aventuras seguro has vivido. Ahora estoy por viajar en unos meses. Es mi primera experiencia solo. Me decidí por hosteles hace 1 semana. Realmente valen la pena, no es así? En cuanto a seguridad de las cosas que opinión tenes?
    Saludos!

    • Cintia C. dice:

      ¡Vale la pena! Los hostels en general tienen lockers para que guardes tus cosas de valor, yo siempre me aseguro de ir a alguno que tenga así estoy tranquila. Buen viaje 🙂

  3. Bruno R dice:

    Comparto un comentario y una historia…

    Creo que cuando uno viaja solo, ir a un hostel enriquece mucho la visita de uno ya que se nutre de diferentes culturas. Yo hoy sigo contando que lo mas raro que me paso en la vida fue encontrarme en un barcito de Barcelona, comiendo tapas con un chico de Japón, uno de Finlandia y otro de EEUU. Cuatro culturas totalmente diferentes, conociendo historias de vida que nunca me voy a olvidar… Como tampoco me voy a olvidar que en el único lugar donde pensé que iba a poder hablar español (Barcelona) termine hablando todo el tiempo ingles porque el norteamericano no decía ni hola en español ja.

    Ahora una anectoda 😉

    En el 2011 viaje solo por europa unos 30 días y visite varias ciudades y paises… Uno de los últimos destinos fue Florencia y desde Rosario ya había contratado un Hostel… El agente de viajes me había comentado que quedaba lejos del centro pero que tenía buenas referencias y me lo recomendaba.
    Sin pensarlo mucho y confiando en su experiencia decidí contratarlo… Nada me preparo para lo que iba a encontrar al llegar…

    Llegue a Florencia en tren desde Milan y me tome un bus que me llevaba hasta el hostel, el chofer muy amablemente me aviso cuando era la parada y me indico que debía «subir» unas cuadras para encontrarlo.
    Baje del bus, subí unas 2 cuadras más de la colina hasta que llegue a un cartel grande que decía Hostel Villa Camerata, detrás del cartel un camino… un camino en medio de un bosque… esos bosques que aparecen en las películas de terror, estaba terminando el invierno y el día estaba gris… oscuro.
    5 minutos caminando en circulo, dando 10 pasos adelante y 10 atrás pensando que hacer… o me animaba a subir o me tomaba un colectivo, perdía la reserva y volvía al centro de Florencia. Decidí subir y arriesgarme… antes de eso grabe un video por si era lo último que veían de mi… para que sepan donde había desaparecido jaja.
    Después de subir por la colina unos 200mts, por el medio del bosque, llegue a una casona de campo muy antigua. En el hall de entrada no había casi movimiento y me acerque a la recepción, la persona que atendía no hablaba ni Español ni Ingles… de alguna forma me hice entender y me indicó que el hostel estaba divido en ala de mujeres y ala de hombres. Me dio las llaves de la habitación y empecé a subir (2piso por escalera). Llegue a un pasillo largo… muuuy largo, con habitaciones de los dos lados, sin movimiento… sin gente a la vista… otra vez, las películas de terror aparecían…
    Cuando llego a la habitación lo primero que veo son 2 cuchetas, no había personas. Cierro la puerta, giro y ve un colgador… en el colgado… un sobretodo negro largo. Perdón por la palabra pero lo unico que pense fue, CAGUE! ACA SOY BOLETA!
    Los 4 lockers de la habitación estaban abiertos, 3 vacios… 1 con algunos elementos personales y un botellon de vino de unos 3 litros abierta.
    Deje mi mochila en un costado de la cama, me acoste (eran tipo 18hs) y decidí dormir un rato, los nervios me habían agotado!
    Como verán sobreviví a esta experiencia porque les estoy escribiendo.
    El final fue mucho mejor de lo esperado…
    El dueño del sobretodo y el botellon era un nordico, que trabajaba como guía de turismo en italia durante algunas temporadas, pudimos charlar mucho en ingles y me contó bastantes cosas que no son típicas, y lugares recomendados…

    Espero no haberlos aburrido y gracias por dejarme compartir esta experiencia!
    Saludos!!

    • Cintia C. dice:

      Estamos de acuerdo, Bruno, al viajar solo el hostel es un gran generador de experiencias.
      Buenísima la historia de Firenze, todo un cuento de suspenso 🙂

      ¡Saludos y gracias por compartir!

  4. Victor dice:

    Gran problema el tema de la luz! En mi ultimo hostel tuve que irme a las 4 de la mañana, el celular no alumbraba nada, por suerte tenía pocas cosas. Gran riesgo de olvidarse algo!

  5. Ste dice:

    No no y no. Los hostels no son para mi. Todo muy lindo, pero quiero dormir sola y tener mi baño.tengo amigas q van felices a hostels, pero son sub30. Viajo sola desde los 19 años (ya pase los 40 hace rato)y ya de ese momento Solita en mi habitación. Imagínate q lo rajo a mi novio al Living xq ronca, jjajajaja. ..

  6. Marcelo dice:

    Hola que buen post.

    Noto que en estos últimos años han aparecido nuevos hostels que son una joya, tanto por la limpieza y la comodidad como por la cantidad de gente que conocés de todo el mundo, que en un hotel imposible que te pase. También hay veces que las comodidades no son tan buenas, pero las experiencias bien lo valen. Después de haber probado los hostels se pone difícil volver a los hoteles.

    Mi experiencia en Hostels es 100% positiva. Hay algunas anécdotas increíbles y otras bien bizarras que jamás imaginé que me podía pasar. En general las experiencias son excelentes y conocés gente de la que incluso te podés hacer amigo. Solo una vez me pasó algo inusual y desagradable: estabamos en Vietnam en un Hostel super bonito, 5 personas compartiendo una habitación varios días: una chica suiza, un aleman, un holandés, un sueco y yo. Genial la convivencia y el respeto mutuo hasta que una noche tipo 4 am mientras estabamos todos durmiendo aparece el sueco con una chica y se ponen a tener sexo sin ningún problema en el medio de la habitación. Nadie prendió la luz, nadie dijo nada, al otro día tampoco nadie hizo comentarios. El sueco nunca pidió disculpas. Siempre pensé que algo así sería pura fantasía adolescente, pero no, los nórdicos en general suelen dar muestras de conducta rara fuera de su tierra.

    Perdonen si les pareció desubicada la anécdota pero así fue como pasó, jaja.

    Gracias por el blog.

    Marcelo

    • jlcota dice:

      Gracias por el aporte Marcelo.

      Para nada desubicada, son cosas que suceden, la realidad siempre supera a la ficción y cuando estamos de viaje más aún 😉

  7. FLP dice:

    Aborrezco los hosteles. Lo insólito es que por el precio de algunos podes conseguir un buen hotel por el mismo precio!. Estos desagraciados cobran POR CAMA en lugar de habitación. Si van tres personas te conviene un hotel o dpto. El Hostel es para cirugeo y un espanto. En Brasil un Hostel en temporada de Carnaval tiene el precio de un Sofitel, pero son sus servicios. Prefiero el Bread&Breakfast

  8. Dem dice:

    a mí también se me pasó la hora, hace 2 décadas me alojaba siempre en hostels, ahora trato de evitarlos

  9. Verukatrip dice:

    Bueno pasó a contar mi última experiencia en un hostel. Fue en Auckland, NZ. El hostel era mínimo, muy poco cuidado, mala atención del personal … Ya no me gustaba nada pero lo había contratado desde bs as y eran solo día noches …. Dije ya fue ! Es dormir y bañarse. Lo cual lo segundo no fue tan grave pero dormir …?? Ultima noche se hospeda en la habitación compartida de 4 mujeres una linyera homeless o como quieran decirle …. Eran mi última noche. Pretendía descansar para emprender al otro día mi viaje al pasado que sería largo y agotador. La mujer está se acuesta abajo de mi cama (eran camas dobles, una arriba de otra) y empiezo a percibir un olor horrendo. Acto seguido me cambio de cama, arriba pero en otra cama … Me pregunta que me pasa y no sé qué decirle. Empieza a conversarme mucho y me hago la dormida. Pero no se percata o ya comienza a hablar sola la verdad no se le entendía muy poco … Y está así toda la noche hablando, rezando, nombrando a Dios, y entre el olor y sus palabras empieza a expedir gases ???? Casi me muero. No pegue un ojo! Si dormí fueron algunos minutos cortados y no descanse ni medio. Fue una noche en la que pase asco y miedo. Sola con una mujer loca y … olorienta.

  10. Verukatrip dice:

    Jajajajaja Yo me río al contarlo pero fue espantoso … El resto del viaje genial. Nada opaco lo hermoso que es Nueva Zelanda !!!! Saludos ?

  11. Julieta dice:

    Desde el verano pasado que quiero hacer un viaje sola fuera del país, cómo nunca lo hice decidí ir en mayo a Bariloche (destino pendiente que tenía) para probar la experiencia y me aloje en hostels, gran experiencia! Conocí gente de todos lados, con muchos hasta el día de hoy sigo hablando, si, no es lo mas cómodo compartir baños, y la seguridad.. de saber si volves al lugar y tus cosas siguen ahí, pero mientras tengan lockers con llave yo me conformo!. Mi próximo viaje va a ser a Colombia, y ya estoy buscando en qué hostel quedarme, saludos y gran post!!

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