Un día perfecto en Meteora (Grecia)

En mi itinerario de Grecia había algunos días asignados para visitar Meteora, lugar que me venía llamando la atención hace un par de años y del que solamente había escuchado cosas positivas.

Como más o menos quedaba de pasada, aunque no muy muy de pasada, decidí ir desde Atenas a Delfos (aquí pueden leer el relato) y desde allí a Meteora. A pesar de que mi intención era tomar el bus y después el tren, terminé yendo desde Delfos hasta Meteora combinando tres colectivos diferentes porque los horarios eran más convenientes. Pueden consultar estas conexiones en la web de KTEL Trikala, incluso para ir desde Atenas.

Tenía dos días allá y quería aprovecharlos a pleno, por lo que me puse en contacto con Visit Meteora y muy amablemente me invitaron a hacer dos de los tours que me interesaban: una excursión a pie (hiking) y el tour del atardecer.

El hiking tour arrancó 8:30 de la mañana, cuando la combi de Visit Meteora empezó a buscar a los aventureros por sus respectivos hoteles. Una vez que se conformó el equipo, anduvimos algunos kilómetros hasta que el vehículo de detuvo, bajamos (no sin antes agarrar una de las botellas de agua que nos ofrecieron) y empezamos a depender de nuestras piernas y los conocimientos de Kostas, el guía.

La verdad es que el punto de inicio ya te hace abrir un poco más los ojos. Estando a los pies de esas “piedras que flotan en el aire”, Kostas nos explicó la historia geológica de la zona con referencias a los materiales de un río que circulaba hace trece millones de años, la ruptura de las piedras y los principios de la formación de estas increíbles torres.

Hasta ese momento, yo tenía la cabeza en la magia de la naturaleza y observaba todo lo que podía imaginando el río rompiendo la piedra y los sedimentos formando capas montañosas. Estuve así varios minutos, hasta que avanzó la historia y apareció el ser humano. Si bien ya en el siglo 2 DC había movimiento en la zona, es en el siglo X cuando llegan los monjes y empiezan a vivir en cuevas y grietas dentro de las montañas como ermitaños. Buscando calma y escapando de las situaciones políticas de la época, los primeros religiosos vivían en lo alto, aislados, dependiendo de los locales que se acercaban a dejarles comida.

Recién en el siglo XIV hay señales de la construcción de un primer monasterio muy austero de madera, después de un par de siglos de organización religiosa. Si uno se para ahí y ve donde se edificaron estos monasterios, tratando de figurarse cómo subieron las piedras y dispusieron las estructuras, realmente no lo puede creer.

Todo este contenido histórico se va combinando con la frescura de la mañana, la compañía de la vegetación y un camino levemente empinado que nos va dejando entrar cada vez más en la montaña. A medida que aparecen las torres, Kostas comentaba sus nombres, totalmente relacionados con sus formas y características: la campana, la cabeza del caballo, la torre con eco.

Frutos en el camino (se pueden comer)

Dejando de lado las varias pausas para sacar fotos, la primera parada fue en el monasterio Ipapandi alrededor de las 10 de la mañana. Nosotros subimos por escaleras, pero estando allí no puede faltar la reflexión sobre cómo subían los monjes y los fieles antes de que se construyeran las rutas y caminos. El monasterio está literalmente enclavado en la montaña y conserva los frescos originales de 1357 en una atmósfera solemne. Para quienes no han visto el arte de la iglesia cristiana ortodoxa, esta es una muy buena introducción.

Después de recorrer Ipapandi, subimos un poco más y disfrutamos de una energizante barra de cereal mientras escuchábamos sobre las guerras entre Grecia y Turquía, el héroe local y cómo los monasterios  fueron financiados por los invasores en determinados momentos para mantener la paz.

Con las fuerzas renovadas, seguimos caminando hasta alcanzar la máxima altura de nuestra caminata: 580 metros sobre el nivel del mar. Un lindo número, pero insuficiente para mostrar todo lo que el camino contiene en esos metros.

El balcón de Kostas

La última parada fue en el monasterio Gran Meteoro, el de mayor tamaño y más relevante en la historia de Meteora. Fue fundado a mediados del siglo XIV por Athanasios Koinovitis y un grupo de monjes y, a su manera ejemplar, estableció las reglas de la vida monástica.

Allí el guía nos dejó una hora para que lo recorriéramos libremente, ya que no es únicamente una impactante iglesia, sino que también hay pequeños museos, muestras y unas vistas maravillosas. Para llegar hay que subir un buen número de escaleras, así que es recomendable aprovechar los descansos para apreciar el panorama y juntar aire.

El último paso fue bajar desde el Gran Meteoro por el camino original que conectaba este templo con el de Varlaam. Detalles como este son los que hacen del hiking tour algo especial que se diferencia del tour en bus que recorre las rutas parando en los distintos monasterios. Ambas opciones son válidas y disfrutables, pero el hiking tiene ese no sé qué de sentirse activo, explorador y, de alguna manera, antiguo.

Hasta acá pasó la mitad del día perfecto. Pensaba contarlo todo en un post, pero viendo la extensión que está alcanzando lo voy a dividir en dos.

Algunos detalles sobre el Hiking Tour de Visit Meteora:

  • El tour es en inglés y dura cinco horas, así que puede combinarse sin problema con el Sunset Tour (es lo que hicimos nosotros)
  • El nivel de dificultad es bajo, solamente hay algunas subidas un poco desafiantes
  • Hay descuentos para estudiantes, grupos de dos o más personas y familias

¡Gracias nuevamente por la invitación, Visit Meteora!

 

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10 Respuestas

  1. Maximiliano dice:

    Un dato que siempre se olvidan de mencionar cuando hacen tours guiados… es si son solo en ingles o también hay en español. Saludos

  2. Matias dice:

    Impresionante los relatos y las fotos que estás subiendo de Grecia.. Dan ganas de ir realmente!!

  3. adrián dice:

    Muy buena nota, Cintia. Impresionante la primer foto de ese monasterio enclavado en la punta de la roca.

    Una hermosa manera de pasar un día al sol, con paisajes que no te alcanzan los ojos para recorrer.

    Saludos.

  4. Ireny dice:

    Gracias por compartirlo, yo tenia en mente ir alli pero no me dio el tiempo. Con semejante relato la proxima vez no me lo pierdo!

  5. Sol dice:

    Qué bueno Cintia, gracias por post. Lo voy a guardar para la próxima vez que vaya a Grecia (Quise ir en enero a Meteora pero la nieve impedía llegar en auto desde Delfos sin peligro). Saludos!

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