Visitando la Casa Milà, «La Pedrera» de Gaudí en Barcelona (España)

En un soleado mes de enero, estuve en Barcelona (España), era mi segunda visita a la ciudad. Me quedé cuatro noches y, si bien me tomé todo con tranquilidad, tenía una abultada lista de «pendientes» de mi visita anterior, uno de ellos era «La Pedrera».

En realidad es la Casa Milà, pero desde la época en que se estaba construyendo, allá por 1906-1912, se la conoce como “La Pedrera”, dado su aspecto externo, en donde principalmente se utiliza la piedra para el diseño de la fachada y los balcones. Cuenta la leyenda que el apodo le fue dado peyorativamente por la burguesía catalana de la época, ¡si vieran lo bien que le ha sentado, se desmayan!

Para visitar esta conocidísima obra del genial Antonio Gaudí conviene comprar la entrada con anticipación de manera online, ahorrarán tiempo y pagarán menos, ya que en la taquilla cuesta unos euros más. Pueden hacerlo desde el Sitio oficial de La Pedrera, allí verán los diferentes tipos de entradas.

Llegamos a La Pedrera a las 10:40 am, fuimos caminando desde la Casa Batlló que habíamos visitado bien temprano y sobre la que ya les contaremos en otro post, el trayecto entre una y otra nos llevó unos 10 minutos a pie.

Una vez adentro obtuvimos nuestra audioguía gratuita, un folleto explicativo y comenzamos el recorrido autoguiado.

Como pueden ver en la gráfica anterior y en la maqueta siguiente, La Pedrera es un edificio, pero no uno cualquiera, es obra del arquitecto Antonio Gaudí y su diseño es tan excepcional que desde 1984 está inscripto en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Resulta que allá por el 1900 el Paseo de Gracia era la principal avenida de Barcelona, en donde la burguesía adinerada decidió construir sus casas. Así fue que Pere Milà le encargó a Gaudí un edificio de departamentos, con intención de ocupar el piso principal y alquilar lo demás.

Cuentan que Gaudí iba cambiando el proyecto, se pasó por mucho del presupuesto asignado, no se mantuvo dentro las regulaciones del ayuntamiento, en fin, fue una obra cara, ilegal y que no estuvo exenta de polémicas. Pero vamos, ¡creó una auténtica maravilla!

Debajo les dejamos más info acerca de la historia de La Pedrera y curiosidades ligadas a la misma.

Arrancamos la visita por uno de los dos patios interiores, «El patio de las mariposas«. Y es una construcción, claro, pero remite a la naturaleza, las formas sinuosas e irregulares, esa ala de insecto gigante que cubre la escalera llena de plantas, los colores y mil detalles más nos conectan constantemente con el mundo natural.

El trabajo en las rejas es sencillamente maravilloso, no sé quien era el herrero, pero se merece un aplauso.

Bueno, el vidriero también, miren esta garita.

Hasta las barandas parecen más ser parte de la vegetación que piezas de herrería.

Luego subimos con un ascensor directamente hacia «La azotea de los guerreros» (debajo les dejamos info sobre accesibilidad en La Pedrera).

Este es uno de los puntos centrales de la visita, desde esta terraza podemos disfrutar de vistas 360º de Barcelona. Observen en la foto anterior, en el medio, un poco hacia la izquierda, la aglomeración de gente haciendo fila para tomarse una foto posando con la Sagrada Familia de fondo, enmarcada en uno de los arcos de la azotea de La Pedrera.

Siempre es genial poder acceder a una vista plena de la Sagrada Familia, otra de las icónicas maravillas de Barcelona.

También se puede apreciar, enmarcado en uno de los arcos, el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús en la montaña del Tibidabo.

Esta azotea es un lugar que invita a la contemplación, cada ángulo nos regala una vista diferente de los elementos allí presentes.

Las chimeneas parecen ser «guerreros» o «guardianes», los badalots (las cajas de escalera) no sabría decirles qué son, imagino que Gaudí dejó allí un contenido simbólico para que cada uno interprete a su manera; leímos en su web oficial que son fuerzas telúricas de la naturaleza: la tierra, el agua, el fuego, el aire.

Algunas de estas imponentes figuras son lisas y están otras cubiertas por el trencadís, tan característico en la obra de Gaudí, una técnica para el revestimiento de estructuras consistente en la creación de un mosaico a través de trozos irregulares de cerámica, vidrio o mármol.

Nos quedamos más de media hora en esta azotea, mirando hacia un lado, hacia el otro, reconociendo edificaciones famosas de Barcelona….

Luego la visita prosiguió hacia el «El ático de la ballena», un increíble espacio que tiene 270 arcos catenarios que se asemejan al esqueleto de una ballena.

Este espacio acoge una exposición acerca de toda la obra de Gaudí consistente en audiovisuales, planos, maquetas y diversos objetos.

Luego visitamos «El piso de los vecinos», en que podemos hacernos una idea de cómo era hace 100 años la vida doméstica de la burguesía catalana.

A la vez que podemos seguir apreciando detalles de la obra de Gaudí, como los pisos con «fósiles», ¿los vieron en la imagen de arriba?

¿Qué tal vivir en uno de estos apartamentos diseñados por Gaudí en una de las mejores zonas de Barcelona? 😉

Me enamoré de esta luminosidad, formas onduladas y detalles de diseño, como los tiradores o rejas trabajadas, aplicaciones de mármol, etc.

Voy a ir cortando el relato aquí, pero no porque no haya más para decir, por el contrario, me parece una obra que tiene posibilidades de ser abordada desde tantas perspectivas que exceden lo que queríamos tratar en este artículo.

Si andan por Barcelona, les sugiero que vayan y que vayan con tiempo, es una parte del Patrimonio de la Humanidad que merece ser contemplada con atención.

Mi secuencia lógica hubiera sido tomar algo en el café de la Pedrera al terminar la visita, pero ese día lo tenía lleno de actividades, tenía que irme hasta el Palau de la Música Catalana, otro edificio modernista declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO; así que me fui para allá y el café de La Pedrera pasó a engrosar mi lista de pendientes en Barcelona.

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18 Respuestas

  1. Guillermo dice:

    Hermosa obra y Bellísima Barcelona.

  2. Luciano dice:

    Que lindo relato Jorge! Yo también quedé maravillado como con toda la obra de Gaudí y con la bellísima Barcelona! Saludos.

  3. Adrian dice:

    Me quedo en el itinerario….., no llegue con los tiempos. Será visitada en la proxima!!!

  4. GBL dice:

    La vimos desde afuera. Ya habíamos entrado a Casa Batlló, Palau Güell, Park Güell. Tantas cosas para hacer en Barcelona!

  5. Ireny dice:

    Que belleza esa obra! Me encanta ese estilo de arquitectura tan particular en Barcelona.

  6. Adrian dice:

    «fue una obra cara, ilegal y que no estuvo exenta de polémicas»
    Gaudí rules! 🙂

    Es un gran pendiente Barcelona. Solo la recorrimos muy poco durante medio día al bajar de un crucero. Volveremos.

  7. amartinezconsejoorgar dice:

    Excelente artículo !!!!

  8. Florencia dice:

    Se puede visitar al atardecer con música en vivo en la azotea. Fuimos este enero. Hermoso.

  9. Qué hermosura, qué recuerdos, qué ciudad!!
    Si hay algún apasionado de las lecturas viajeras por acá, les recomiendo fuertemente la nueva de Dan Brown, «El Origen». Todo su argumento transcurre dentro de La Pedrera, la Sagrada Familia, casa Battlo…. yo lo leí después de haber visitado las obras de Gaudí, y ahora pienso volver para verlo desde ese punto de vista ficcional que me dejó con toda la manija.
    Abrazo enorme!

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