St Paul’s y Westminster Abbey, dos visitas de mi primer viaje a Londres que me flasharon

Hay un hecho que cambió mi perspectiva de existir y fue (¡oh sorpresa!) viajar por primera vez al exterior. Ya los viajes locales habían encendido mi mirada dedicada y sensible por la diversidad, por lo natural y lo hecho por los humanos, por las historias de personas desconocidas, por las rutas… y conocer otro país terminó de amalgamar todo ese combo y sentar las bases de lo que soy hoy.

En esa oportunidad, verano argentino del 2009, invierno británico, fui a Inglaterra con la camarita digital de mi familia, una Canon compacta que realmente se la bancaba. Mirando las fotos de esas tres semanas en Londres, puedo afirmar que exprimí muy bien la primera visita a la ciudad: degusté las bases de la gastronomía, hice un gran porcentaje de los atractivos más populares y otro también de los más alternativos, pasé tiempo de calidad con gente local, etc. etc.

Dentro de los atractivos populares, esos que encabezan los listados de «Cosas que hacer en Londres», hubo dos que me volaron la cabeza: Westminster Abbey y la cúpula de la Catedral de St Paul’s.

Ha pasado tanto tiempo que sería imposible revivir el tour por la Abadía de Westminster a modo informativo, sólo recuerdo que aproveché algún descuento de estudiante y usé audioguía; de hecho tampoco tengo tantas fotos de la Abadía, imagino que habría restricciones.

Lo que sí tengo es el recuerdo de «estar» adentro de una película histórica, la sensación de transitar por hechos grabados en un edificio e ir haciendo el recorrido con los relatos, de agacharme para pasar por una puerta baja y escuchar la referencia de porqué esa puerta era así.

Con la cúpula de St Paul’s me pasa algo parecido: no recuerdo si llegué hasta la Stone Gallery o la Golden, tampoco cuánto costó el acceso ni detalles prácticos, pero tengo vivo en mi memoria lo que sentí en el cuerpo, algo agitada, cuando subí y el aire fresco me dijo «Hey, estás viendo London desde arriba».

Y ahí me pasé varios minutos aprovechando los diferentes ángulos, tanto para ver como para sacar fotos. Acá contemplaba el Tate Modern, el Shakespeare’s Globe y el Millennium Bridge cruzando el Thames:

Monument desde arriba (que unos días después iría a subir):

Y el cautivador atardecer en el río Támesis, apuntando hacia Westminster.

Con los años, tuve la suerte de volver a Londres muchas veces y, aunque nunca volví a visitar estos lugares por dentro, siempre que paso por la puerta siento algo, como una memoria emotiva de ese gran viaje del 2009 en el que yo tenía 17 años y todo era súper nuevo para mí.

Quizás algún día vaya de nuevo y vea cómo me pega tantos años después, de paso podría escribir un post más informativo, jaja.

¿Ustedes tienen recuerdos de esas cosas que les cambiaron la cabeza en sus primeros viajes? ¡Cuenten!

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24 Respuestas

  1. dideg86 dice:

    Me pasa lo mismo. La primera ciudad que visité fuera de los países limítrofes de Argentina fué Londres. Y desde esa vez, que estuve 9 días, le agrarré un cariño especial. Lo que se despertó en mi ese día fué único, y agradezco cada vez que tengo la posibilidad de visitar algún lugar nuevo porque me recuerda esa «primera vez» en Londres.

  2. Javier dice:

    El primer viaje afuera, a Cancún, camino al hotel y divisar el mar, con ese extraordinario turquesa, inolvidable… Lo mismo NY o París, al llegar, salir del subte y toparse de golpe con la ciudad, amo esos momentos. También con los primeros elefantes que aparecieron a la vista en nuestra visita al parque Kruger de Sudáfrica. Creo que en los primeros viajes hay una mayor capacidad de asombro pero eso igual jamás se pierde.

    • Cintia C. dice:

      Qué bueno es acordarse de esos momentos como algo especial y, a su vez, es ir sintiendo cosas similares mientras viajamos en la actualidad (bueno, no literalmente). Saludos.

  3. mario dice:

    viaje a Francia y Grecia, dos lugares espectaculares, como Paris y castillos y Atenas y El Peloponeso, tambien a Turquia, pero sigo quedándome con las CATARATAS DEL IGUAZU, voy dos veces por año, 10 dias cada vez, y nunca termino de conocer y asombrarme, y ahora estoy esperando que levanten vuelo los aviones para poder ir

  4. Hernan dice:

    Tuve la oportunidad de conocer la Abadía de Westminster de una manera diferente. Había entrado a la web oficial para ver cuando se podía hace una visita turística y encontré que en ciertas horas de algunos días de la semana se puede ingresar asistiendo al servicio o misa de manera gratuita. Para el día y la hora que me quedaban bien estaba programada una misa coral. Lo que pudo haber sido una aburrida misa en ingles se transformó en una experiencia muy interesante, a pesar que a diferencia del tour no podes deambular por la abadía durante la misa. A la salida por la nave central y sentí que estaba caminando por la historia misma. Espero volver alguna vez porque solo estuve 3 días en la ciudad.

    Gracias y saludos

  5. Leo dice:

    Que lindo relato y que recuerdos me trajo este post. Yo también viaje a Londres por mi cuenta a los 17, e igual que vos la vista y el viento desde la punta de la cúpula de St Pauls me dio una sensación que no me voy a olvidar jamás, más a esa edad y tan lejos de todo. Como alguien dijo arriba, en St. Paul’s también hacen servicio de misa después de los tours! La misa en si no es la gran cosa, pero escuchar al coro ensayar mientras recorría la catedral me hizo parar la audio guía por un buen rato y tuve que quedarme después de la visita para sentarme abajo de la cúpula y escucharlos una hora más. No he tenido aún la oportunidad de volver a Londres, pero cuando lo haga sin dudas volveré a pasar por allí, muchas gracias por el post!! Me recordó muy buenos momentos

  6. Matias dice:

    Que lindo post Cintia!! Me sacaste una sonrisa recordando lo bello de Londres 🙂 Esperando que la pandemia nos deje, el año que viene estaremos nuevamente paseando por Europa, aún sin un cronograma muy armado, lo definiremos cerca de la fecha. Saludos

  7. Alci dice:

    Me pasó igual en Londres!! La primera vivencia es irrepetible, lo mismo me pasó con San Pedro en Roma, lloré con la Piedad y con la Capilla sistina en Vaticano. Tuve también la suerte de volver a esos lugares pero la primera vez queda imborrable en la memoria!!!

  8. Daiana dice:

    Que lindos recuerdos que me trae este post! Me sacaste una sonrisa. 🙂
    Mi primer viaje sola fue en el 2019 y justamente a Londres. Primera vez fuera de Argentina y primera vez en el avión.
    Ir a UK siempre fue mi sueño, ya que desde chica estaba fascinada con la cultura, el idioma y la música.
    Nunca me animé a viajar sola porque sentía cierto temor (si me preguntás, no se que le tenía miedo). Sin embargo, un par de cosas que pasaron en mi vida personal hicieron que haga un giro 180 grados y me anime a ir sola. Es por eso que también tengo una conexión emocional con el lugar.
    Coincido que la vista desde St. Pauls y, fundamentalmente, escuchar el coro en la misa de las 5 PM en la Abadía de Westminster son una de las cosas que mas bellas viví.
    Esperemos que la situación del Covid mejore, ya que todos tenemos ansias de viajar y de volver a nuestra vida normal. Por mi parte, tengo ansias de realizar mi viaje postergado por el virus, nuevamente al suelo londinense (y de Edimburgo). Muchas gracias por este post! 🙂

  9. Mauro dice:

    Fuí por primera vez en el 2016, y desde ahí siempre sostuve que Londres merece una visita al año.

  10. Leo dice:

    Coincido 100% Cintia. A mi la Catedral St Pauls me volo la cabeza, y creo que no vi nada parecido. De hecho, en ese viaje hice Londres, Brujas y Paris, y nada me impacto tanto como la catedral. Tengo muchisimas ganas de volver a Londres, la verdad no le tenia mucha fe, pero en su momento consegui vuelo barato para entrar por Londres y me quede 6 dias. Volveria SIEMPRE, una ciudad fantastica. Y un recuerdo constante en cada viaje, sobre todo al entrar a cualquier catedral, en donde siempre termino diciendo: «Es muy linda, pero no tiene nada que hacer al lado de San Pablo». Lo unico que le critico es eso, que no me termina dejar de disfrutar ninguna otra, no puedo evitar compararla.

    • Cintia C. dice:

      Qué amorcito entre vos y St Paul’s, me alegra haber tocado el tema para saber cuánto mueve en muchos 🙂 Londres es lo más, acá súper fan también.

  11. Paula dice:

    Me paso exactamente lo mismo con Londres . También con el parlamento. Y cada vez que vuelvo digo que tengo q volver a entrar para sentir otra vez esa sensación de que la historia se absorbe por los poros. En mi última visita entre a una misa coral en Westminster, gratuita. La recomiendo. Una gran experiencia. Me sentía Elizabeth. 👸

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