Trapiche Costa & Pampa, la primera bodega oceánica de Argentina (a minutos de Mar del Plata)

Unos días antes de que terminara el 2020, fuimos a la primera bodega de influencia oceánica de Argentina que se encuentra a unos 45 minutos de viaje desde el centro de nuestra ciudad, Mar del Plata, específicamente en Chapadmalal (Provincia de Buenos Aires, Argentina). Se trata de Costa & Pampa, de Trapiche Argentina.

Fuimos en auto, tomando la Avenida Antártida y después el viejo camino a Miramar hasta ver el cartel de entrada a Costa & Pampa. Desde ahí, no hay más asfalto, hay que recorrer unas cuadras por un camino de tierra con algunas irregularidades que ya nos va adentrando en el entorno rural.

La visita es con reserva y para grupos reducidos, al llegar al ingreso hay un puesto de control en el que se debe completar un formulario con nuestros datos.

Pasando el control de ingreso, seguimos con el auto hacia el edificio de la bodega y empezamos a ver los primeros viñedos desde el auto, estamos en predio de la Estancia Santa Isabel, cuyo origen se remonta al año 1888.

Ese domingo hicimos la visita guiada con Degustación Clásica que incluye un lindo paseo por los viñedos, la bodega y su historia, más una degustación de tres variedades de vino que tiene un valor de AR$ 500 por persona. También hay otras opciones con una degustación más amplia, recorridos en sulky, safari fotográfico y más. 

Una vez reunido el grupo, comenzamos por ver un breve video institucional que nos brinda ya los primeros conceptos acerca de esta bodega tan destina.

Luego de ello, nuestra guía Mariel nos llevó a observar los viñedos mientras nos compartía muchísima info super interesante sobre esta bodega de Trapiche que tuvo su primera cosecha en 2014.

Para quienes hemos visitado otras bodegas y viñedos de montaña resulta muy interesante apreciar las diferencias con respecto a estos viñedos ubicados en un entorno natural completamente diferente.

Aquí en lugar de resolver el riego hay que eliminar el exceso de agua plantando otras especies para que «compitan» con la vid por el agua, notarán en la imagen anterior que se ve «más verde» que las clásicas plantaciones en las zonas cuyanas de la Argentina.

Hay que protegerlas de las voraces cotorras, por ejemplo aquí se ve una malla negra que utilizan para ello.

Hasta dejar preparada una bolsa de carbón especial y un tacho para encender el fuego en caso de que sea preciso y proteger los cultivos de las heladas, que ya en una ocasión los agarraron desprevenidos y provocaron grandes daños.

Siempre es lindo ver estas plantas de cerca.

Después fuimos al área de producción, donde se ubicaba la maquinaria, los tanques y las barricas. No faltaron explicaciones sobre desde el trabajo de la levadura con el calor, la importancia de regular la temperatura, los tiempos de barrica de cada variedad de vino y las formas de remontaje. En todo el relato, aparecía el deseo de innovar y probar cosas nuevas.

Nos gustó saber que los vinos son embotellados en origen, por lo que tienen la denominación DOC. También que contratan para todo el proceso personal de la zona, el que fue capacitado específicamente, pues no es una actividad con historia en la región.

Finalmente pasamos a la degustación, que fue excelente: se explicó cada detalle y movimiento para una correcta cata del vino. Sentimos aromas, prestamos atención a los colores y texturas, a las burbujitas en subiendo en fila.

Probamos un chardonnay, un pinot noir y un Espumoso Costa & Pampa. Los dos blancos se llevaron todos los laureles dentro de nuestro grupo, e incluso una caja después.

Acá tienen un video que resume la experiencia:

Al terminar la visita, te podés quedar a picar algo y deleitarte con una copa de vino. Nosotros éramos cuatro personas y pedimos una picada de quesos, una de fiambres y cuatro empanadas, todos los productos de excelente calidad. Cada picada tenía un valor de AR$ 900 e incluía las bebidas.

Como el día se había puesto bastante oscuro y algo lluvioso, nos quedamos adentro. Con mejor clima, podríamos haber hecho la comida en el exterior.

Antes de irnos pasamos por el wine shop y nos llevamos una linda selección de botellas 🙂

Realmente notamos que Costa y Pampa es una bodega boutique, en la que el enólogo trabaja con cantidades más reducidas que en otras dándole su toque personal, chequeando los detalles.

Si piensan ir  a hacer alguna de las visitas, no olviden reservar con antelación.

 

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19 Respuestas

  1. bruno dice:

    Muy piola pero no es la primera. Por la patagonia, provincia chubut, donde vivo tmb hay varias, no son tan conocidas ni tienen toda la publicidad como esta.

  2. Plebeya dice:

    Me vas a hacer llorar Cyn! Era una excursión programada para el viaje que no hice a Chapadmalal en 2020.

  3. Pedro dice:

    Saben si tiene algun salon para hacer eventos familiares?

  4. Guillermo dice:

    Muy buena info, apuntada para una próxima visita. Contame el tema de como combaten a las cotorras, necesito data para mi casa……..

  5. Valeria dice:

    Muy buena información. Para tener en cuenta un día nublado estando en la feliz.

  6. Marko dice:

    Excelente chicos!! Gracias por la info 😀

  7. Sol dice:

    Vivimos en mardel y nunca fuimos! Saben si se puede ingresar con niños?

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