León Dormido o Kicker Rock, el imperdible de isla San Cristóbal (Galápagos, Ecuador)

Los últimos cien dólares de mi presupuesto para excursiones en las islas Galápagos (Ecuador) estaban guardados en mi sobre viajero bajo el nombre León Dormido o Kicker Rock, como se conoce al lugar en inglés.

Ni bien llegué a isla San Cristóbal, pregunté cuál era la excursión imperdible y me confirmaron que mi elección estaba acertada. Ojo, no quiere decir que no haya otras buenas, la pregunta más bien era: Si sólo tengo dinero para pagar una actividad, ¿cuál tendría que hacer?

Ya decidida por León Dormido, fui directamente a la agencia que me había recomendado el taxista. Se llamaba Cindy Sol y me impresionó positivamente, tanto por el precio (U$S 100) como por lo detallado de la explicación sobre el tour. Yo quería ir el viernes, pero me sugirieron ir el jueves porque iban a pasar por la playa Manglecito. Me convencieron, así que dejé una seña y volví al otro día a las nueve de la mañana.

Ni bien llegué, el guía naturalista Alejandro estaba asesorando a otros miembros del grupo en la elección de sus trajes, máscara de snorkel y patas de rana, todo incluido en el valor. Este detalle me pareció muy bien, ya que otros tours te dan una máscara dos minutos antes de tirarte al agua y, si no te queda cómoda, tenés que ponerte a buscar y probar ahí. Este tiempo previo a salir aporta tranquilidad.

Unos veinte minutos después, subimos a la lancha Cindy Sol y arrancamos la navegación. Como es costumbre en las islas, paramos de camino a ver varios piqueros de patas azules:

Al ratito estábamos en Manglecito aprendiendo sobre las tres especies de Mangles, las iguanas y la expedición de Darwin en 1835.

Allí hicimos una prueba del equipamiento nadando aproximadamente una hora en la zona; vimos tortugas, lobitos de mar y muchos peces.

Foto tomada por nuestro guía Alejandro

Yo alterné el snorkel con un relajante baño de sol, no me quería cansar mucho antes de llegar a León Dormido.

Pasado el mediodía, volvimos a la nave para almorzar. Nos dieron un tupper a cada uno con arroz, palta y pescado, además de bebidas. Estaba riquísimo, muy casero y sabroso.

Con las pilas recargadas y entrenados en el uso del snorkel, ya que había gente que nunca había hecho la actividad, navegamos hasta León Dormido. Esta extraña formación se veía atractiva de lejos, pero al acercarnos se iba volviendo más y más atrapante.

Dimos unas vueltas a bordo para poder hacer fotos y apreciar las especies que se encuentran en la parte superior, principalmente fragatas de panza roja y piqueros.

Mis ojos estaban maravillados con esa roca irregular nacida de los efectos volcánicos y los canales que se forman dentro de ella.

Y llegó el momento de meternos al agua. En nuestro punto de inicio, había 200 metros de profundidad de un hermoso mar azul y las olas nos movían suavemente de acá para allá.

¡Cómo explicarles lo que sentí al sumergir la cabeza en el mar! A través del vidrio de la máscara vi una inmensidad sin fin, incontables peces de colores y formas diversas, rayos de sol cambiando la tonalidad del agua y la pequeñez del ser humano. Y todavía no habíamos entrado en los canales…

El primer canal fue el más pequeño y movido, íbamos nadando entre las dos paredes rocosas que eran en sí mismas otra cosa hermosa para apreciar. Sus colores oscilaban entre rojo, rosa y amarillo, tintes de moluscos, arrecifes y estrellas de mar habitando ahí.

En el canal más grande fue donde vi el primer tiburón martillo de mi vida, así como tortugas, peces globo, sardinas y tantos más.

Para los que están pensando “qué miedo los tiburones”, les cuento que cuando llegué a Baltra, vi uno de un metro y me asusté. Después, a medida que pasaron los días, fui aprendiendo de las variedades que hay en Galápagos, cómo viven y, bien importante, que salvo situaciones muy raras no atacan a seres humanos. Acá en León Dormido vimos al menos cuatro a varios metros de distancia y no sentí una gota de peligro.

Durante la excursión, Alejandro nos alentaba todo el tiempo a seguir buscando nuevas especies y nos iba mostrando la diversidad de la fauna marina de Galápagos. Su entusiasmo era contagioso, cada vez que hacía una apnea para filmar los tiburones en lo profundo salía y daba un grito de alegría que siempre lograba sacarme una sonrisa. Yo intentaba seguirlo, pero se me complicaba el tema de la presión en los oídos (tengo que practicar).

Podría seguir tratando de explicar lo increíble que fue para mí sumergirme en el agua en Kicker Rock, pero voy a resumir: es una de esas experiencias que ensancha nuestra visión de mundo y nos hace plantear nuestro lugar en él.

Si tienen la posibilidad de ir a San Cristóbal, no dejen de separar cien dólares y unas cinco horas para ir a León Dormido, vale totalmente la pena.

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22 Respuestas

  1. Vicky Ciarla dice:

    Hola Cintia!! consulta, no se nadar… te dan chalequito salvavida en esta excursión? Tengo muchas ganas de hacerla y quiero vencer mi miedo para poder disfrutar de toda esa naturaleza!!!
    Gracias.

  2. Guillermo dice:

    Excelente paseo Cintia. Yo le tengo bastante respeto al mar (diria cagaz,,,,, mejor). Asi que esas cosas me las pierdo, pero deben ser geniales.

    • Cintia C. dice:

      El mar merece mucho respeto, Guille. En mi grupo había dos personas que no nadaban y fueron con chaleco salvavidas, así que es una opción si te da por probar o irte animando de a poco. Saludos.

  3. Increible excursion Leon Dormido. Soy buzo certificado y estuve en Febrero 2017 en Galapagos, por lo que mi viaje fue practicamente para bucear. Me alegra ver a uno mas que entiende que los tiburones no son un peligro y mucho menos maquinas asesinas (es mi animal favorito y los defiendo a muerte). Encima tuviste la suerte de ir a la playa EL EMBRUJO! Es increible las tonalidades turquezas que tiene. Galapagos es divino, a mi me enamoro de pies a cabeza y estoy seguro de que, tarde o temprano, voy a volver para enamorarme otra vez de ese lugar

    • Cintia C. dice:

      Uno de los premios de este viaje fue entender más del mundo que vive bajo el agua y perderle el miedo a los tiburones 🙂 Me imagino que bucear en Galápagos debe ser INCREÍBLE, yo todavía no me animo, pero ya voy a agarrar impulso. Saludos, Ricardo.

  4. Bruno dice:

    Estuve con el mismo guía. También logré ver los tiburones martillo.
    IMPRESIONANTE!!!

  5. Je Bon dice:

    Hola Cintia!! Buenísimo !! Muy buenas fotos pudiste sacar, que suerte que ayudó el día. Es un imperdible en Galapagos, por suerte lo tengo en planes. Pero yo tenía como que estaba entre 70-80 USD, aumentó todo? O es esa empresa en particular que estaba más cara?

    • Cintia C. dice:

      ¡Hola! Según me dijeron, los precios varían algunos dólares según la época y marzo es temporada alta. Yo no comparé precios porque esta agencia me pareció bien de una, pero antes de ir había visto online otras que pedían 140 y 160 por la misma excursión. Saludos.

  6. Adrian dice:

    Que buena recomendación. Sin dudas queda agendada (aunque la agenda esta un poco llena jaja)
    Gracias

  7. LucioF dice:

    Cintia, bárbara la nota y esas fotos de tanta calidad nos hacen regresar a Galápagos. Ya volviste? Pudiste conocer Isabela?

  8. Carolina dice:

    Hola Cintia! buenísimo el post, la idea de mar abierto me impresiona un poco pero me imagino que vale la pena.
    El costo de la excursión incluía los elementos, no?
    Espero los otros post! 😉
    Besos
    Caro

  9. Sol dice:

    Qué divino todo, me transportarse a ese lugar maravilloso!!! Saludos!

  10. Lucio dice:

    Hola Cintia, estoy acá y me dijeron que haga la 360. Que sólo León dormido no vale la pena.. ?

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