Abbey Road de los Beatles cumple 50 años, recordemos anécdotas en ese lugar de Londres (Reino Unido)

Hablando con el equipo de Info Viajera sobre temas de interés surgió que hoy, 26 de septiembre de 2019, se cumplen 50 años del lanzamiento de Abbey Road, el último disco de estudio que editaron los Beatles. No sé cuán fans son ustedes de la banda, a mí me parece una obra fuera de serie que logra conmoverme hasta las lágrimas en momentos como «I want you (she’s so heavy)» o «Because», darme cosquillas en el interior con «Here comes the sun» y, bueno, paro acá porque se transformaría en un largo post sobre mis emociones.

Abbey Road tiene la suerte de ser un lugar real, estudio de grabación y calle en Londres (Reino Unido), razón por la que muchos viajeros, amantes de los Beatles o simplemente de la historia, vamos a intentar reproducir de alguna manera la icónica portada del álbum o a escrachar los paredones del estudio donde grabó la banda.

Hace diez años, cuando hice mi primer viaje grande al exterior, caímos en Abbey Road con mi abuela cuando ya era la nochecita. Yo quería una foto cruzando la cebra, señal de tránsito que hace que los autos paren sí o sí para que los peatones pasen.

Mi abue le puso onda, pero esta es la foto menos movida que logramos, jajaja:

Seis años después, volvimos con amigos y, después de un paseo hermoso por los canales de Camden, aparecimos intencionalmente en Abbey Road. Esta vez hasta había fotógrafa en el grupo, pero igualmente ¡no logramos hacer una buena foto! Había mucha gente y lograr el encuadre perfecto en ese contexto no era fácil; además, yo en situaciones así, tiendo a perder mi paciencia y prefiero irme a hacer algo más disfrutable.

Mientras termina de sonar el lado A de Abbey Road, escribo este post repasando mis historias viajeras en la puerta del estudio. No lo había pensado, pero ahora que lo expuse en palabras creo que quizás tenga que hacer una tercera visita en la que logre la foto…

Ahora les toca a ustedes: cuenten sus historias en Abbey Road, vale compartir fotos también.

Gracias por Abbey Road, Beatles queridos ❤️


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27 Respuestas

  1. Mariano dice:

    Increíblemente pasé por Londres y no fui a Abbey Road. Lo postergué varias veces y al final no se dio. Voy a tener que volver, jaja

  2. Raul dice:

    Fuì dos veces. La primera con mis hijos solteros y la segunda ya con mi nieta de 15 años como regalo a su fanatismo por el conjunto. Hicimos las mismas cosas, cruzar, dejar un mensaje en la pared y observar a los sufridos conductores que deben pasar por esa arteria. Para completar el regalo , un tour por las casas y lugares de los melenudos en Liverpool. Yo no fuì, mi esposa, mi hija y mi nieta volvieron entusiasmadas con las visitas y el taxista que prepara todo para que disfrutes.

  3. Adrian dice:

    Tengo la foto en mi retina y en la compu……., luego de perderme un poco llegamos con mi novia a Abbey Road y logramos la foto!!!!!. Debo confesar que yo insistí en ir e ir e ir!!!!, era un nene encaprichado. Un capricho que con gusto lo volveré a tener. Grandes recuerdos de aquella ciudad

  4. Alvaro dice:

    Mi hermano es 12 años mayor, el nació en 1952, así que toda mi infancia transcurio escuchando «su» música sin prestarle demasiada atención. Por algún motivo extraño cuando dejaron de gustarme «Los Monkees», serie que adoraba de chico, el primer disco de su colección que yo puse para escuchar fue Abbey Road.
    Aunque fui muchas veces a Londres y me encanta el trabajo de Los Beatles nunca fui a ver el famoso cruce de Abbey Road, nisiquiera para conocer el estudio donde se grabo el disco que mas tiempo permaneció entre los cincuenta mas vendidos, El lado oscuro de la luna. Decisiones extrañas que uno toma para sus viajes.💁‍♂️

    • Cintia C. dice:

      Alvaro, qué bien la mención a Dark side of the moon 🙂 Mucha historia en ese lugar, muchas cosas buenas.

      • Alvaro dice:

        El ingeniero de sonido de Dark Side fue Alan Parsons que después se fue músico solista teniendo barios éxitos en la época dela música Disco. La consola EMI TG12345 Mk IV, creada en colaboración entre Abbey Road y EMI, salio a subasta en 2017. Fue la utilizada entre 1971 a 1983 y con la que ademas de Dark Side of the Moon se uso para discos de Paul McCartney, George Harrison, Ringo Starr, o The Cure.

  5. Eduardo dice:

    Amo Londres pero Abbey Road es para mi sólo la tapa del álbum de vinilio (soy de esa época… no la del vinilo: la de Abbey Road), me apasionó escuchar por siempre al argentino más beatle que se llamó Juan Alberto Badía. Además fui lector de libros específicos etc etc .
    Y tal vez por aquello que la realidad supera cualquier fantasía, respetuosamente no he querido formar parte de esa legión de peatones multinacionales cruzando la calle. Tampoco tengo los mejores recuerdos del sello Apple… en fin, como dice Alvaro: decisiones extrañas.

    Hay un muro de Lennon en Praga… Lennon jamás estuvo allí y la parodia de una verdadera multitud puede resultar decepcionante.
    Les gusta mucho Los Beatles? …mucho, mucho, mucho? Vayan a Liverpool!

  6. Fabricio dice:

    Amo los Beatles, fui a ver a Paul Mccartney a Porto Alegre en 2017 y ese fue para mí el primer viaje loco que hice, fue el que me despertó el bichito de viajar. No conozco Abbey Road pero estimo que un viaje loco haré por esas tierras, alguna vez.

  7. Fernando dice:

    En nuestro paso por Londres hice un recorrido por muchos lugares ligados a los Fab Four y a varias fotos icónicas (GRAN trabajo de producción previo digno de un fanático 🤷🏼‍♂️) y mi esposa me tuvo la gran paciencia para apoyarme y acompañarme a todos esos sitios a sacar “la foto”. Esto incluyó Abbey Road, obviamente, que nos llevó mínimo una hora (era hora pico) y logramos algo “aceptable”. También (ida y vuelta en el día) dedicamos una jornada a Liverpool. Inolvidable!

  8. Adrián DepoMerlo dice:

    Estuvimos en Marzo de este año con un amigo y no podía faltar esa foto.
    Debo reconocer que también perdí la paciencia esperando que nos saquen la foto perfecta jajaja. Hasta que una chica Argentina, residente en Madrid, se tomó su tiempo y quedo buenisima. Gracias infinitas.

  9. Vanesa dice:

    Fuimos este abril. Me llamo la atención como los autos paran para que nos saquemos la foto. Un turista amablemente nos hizo la foto a los 4. Y nosotros hicimos lo mismo con el. Luego dejamos nuestra firma en la pared del estudio

  10. natyvpg dice:

    En el 2012, en nuestra luna de miel, fuimos a Abbey Road porque mi marido es fanático de Los Beatles (además de ir a Liverpool y hacer el Magical Mistery Tour ) y nos sacamos la típica foto cruzando la calle. Unos meses después, en casa, buscando en google Street view el lugar para mostrarle a la hija de mi marido, nos pareció ver a dos personas familiares en la foto. Y sí! éramos nosotros! se ve que justo pasó el autito de Google y no nos dimos cuenta. 🙂

  11. hugo arias dice:

    Un pedacito del bosque en Abbey Road

    Soy músico, me llamo Hugo Arias y toco en una banda de rock llamada Jugo Gástrico, que como todas, comenzó con grandes sueños.
    Uno de ellos era justamente, grabar en los míticos estudios londinenses Abbey Road.
    Si, ahí donde Los Beatles grabaron toda su discografía, Pink Floyd hizo su obra mágica El Lado Oscuro de la Luna, donde tantos otros grandes consumaron obras que permanecen en el inconsciente colectivo de todo el planeta.
    Con un puñado de canciones compuestas en el bosque mágico, comenzó el largo camino: negociaciones con el estudio, búsqueda de apoyo económico, acuerdos para obtener recursos sin perder la independencia.. justamente todas esas cosas tan difíciles para un músico, casi parece una condición necesaria para un artista, poseer poca vocación para las finanzas.
    Finalmente tanto trabajo dió sus frutos.. llegar a la Meca de la música donde todo comenzó.
    Me tocó en suerte vivir en primera persona esta aventura.
    Este es un relato sobre la experiencia de grabar esas canciones escritas entre pinos, brisa fresca y el canto altisonante de las cotorras de nuestro bosque.
    La caminata por calles previas al templo me generaba una ansiedad dificil de relatar. En uno de esos momentos pensé en voz alta «Los Beatles hace 55 años y yo en este momento, tenemos algo en común, para ambos, este recorrido contiene, seguro, las mismas ilusiones»
    La entrada a Abbey Road fué muy emocionante, no solo por ser recibido con el típico respeto y amabilidad de los ingleses, sino también por escribir mi nombre, el de mi banda y mi domicilio de Mar de las Pampas en el libro de entradas, dejando para la historia esas palabras.
    El ingeniero asignado a mi grabación fué un conocido de los créditos de tapas varios discos: Chris Bolster.
    El tipo era todo un personaje en sí mismo… amable, educado, serio, con una contracción al trabajo increíble, bastante nerd, muy callado y obsesivo.
    Junto a eso, traía una pronunciación cerradísima y la muy británica frialdad, que tanto nos incomoda a los latinos.
    Es gracioso, allí todos son amigables y le restan solemnidad al lugar, pero el largo pasillo para ir a las salas de grabación, está completamente revestido por los discos de oro y platino ganados por el estudio y sus ingenieros.
    Dicho pasillo te lleva a unas escaleras decoradas por fotos que clavan sus ojos en los tuyos. Así, Lennon, Mc Cartney, Jagger, Clapton, Amy Winehouse, Tony Bennet y cien famosos mas, todos con gestos adustos y pose de rockstars, te recuerdan donde estás. Llegando al final, el remate es un cuadro de Queen que te mira a pleno. En esa foto, Freddie ya estaba enfermo, pero luce iluminado y feliz.
    En el último escalón, lejos de sentirme incómodo, me dí vuelta, miré las fotos y dije:
    – No me amedrentan señores.. vengo de Argentina, …eso es extremo!!
    Finalmente, todo esto desemboca en otro corredor, donde dan las puertas de las salas que, con sus luces rojas, indican si en ese momento se está grabando. Por si hacía falta, aquí se agregan posters de películas exitosas a las que AR les grabó sus bandas de sonido. Así aparecen Harry Potter, Stars Wars, Indiana Jones y como todas las listas de éxitos allí… interminable.
    Al entrar a la sala que me correspondía, al mejor estilo de las historias de la vieja revista «Pelo», me encontré con una cesta de frutas tropicales frescas, agua mineral Evian, café, te, y un batallón de gente dispuesta a atender cualquier capricho. No pude evitar pensar en cuanto berrinche de estrellas famosas habrán padecido estos tipos.
    Lo increíble fué que, en un descanso de esas agotadoras jornadas, le ofrecí a mi ingeniero café, y lacónicamente me contestó que no, gracias, que el se lo traería. Fué vano intentar explicarle que en mi pais compartíamos esas cosas.
    Algo notable, para grabar pedí una guitarra Gibson Les Paul. Pero las cosas son distintas en AR.. me trajeron cinco!!! todas increíbles, para que pueda elegir la que mejor se adaptase a mi estilo. Obvio, grabé un poco con cada una, no estaba dispuesto a perderme de semejante derroche.
    Avanzado el tedioso proceso de ecualización de las canciónes, le agradecí a Chris el enfoque tan diferente y original que el le había dado a mi música… a lo que contestó en su inglés ortodoxo: – es diferente solo para tí, para mi, todos los días son iguales.. tu eres el artista.
    En ese momento lamenté mucho descubrir que, a pesar de el lugar que el ocupaba, la felicidad no estaba allí.
    Al tercer día, pude entrar a la mítica sala 2, la de aquel video de Hey Jude; es una sensación extraordinaria comprobar que los británicos son tan, pero tan conservadores, que el lugar permanece prácticamente igual que en los años 60.
    Y esta parte sí es difícil de contar, en mi caso particular, me sentí confundido, emocionado, feliz, triste, excitado, melancólico, … en fin, creo que hasta sentí hambre!
    La diferencia obvia con el pasado es la tecnológica. El edificio es monumento histórico nacional, pero por el equipamiento, parece la NASA. Y la seguridad es abrumadora, cámaras, guardaespaldas, scanners. Nadie está a salvo de los atentados.
    Al margen, tuve algunas pequeñas revelaciones asombrosas, como comprobar por las mañanas, cuando los músicos nos juntábamos en el bar/restaurante del estudio, que los miembros de la filarmonica de Londres, a las 9,00 am, desayunaban chorizo, huevo frito y panceta, (terrible a cualquier hora del día, dicho sea de paso), pero les resultaba extraño que a la misma hora, yo tomase una gaseosa.
    Allí me saqué una simpática foto junto a un cuadro de Paul Mc Cartney desayunando en el mismo lugar, en 1967.
    Afuera, y al mejor estilo Jugo Gástrico, pinté en la pared exterior de Abbey Road como diez veces el nombre de la banda (actividad que no está prohibida), para que quedara eternizada en las fotos de cientos de personas que jamás conoceré. La vereda está permanentemente llena de turistas, especialmente orientales, que le sacan fotos a todo. Esto me llevó a que, cuando necesitaba tomar aire, lo hacía con campera de cuero negro y anteojos oscuros. Era en vano decirles que yo no era famoso, creo que jamás me tomaron tantas fotos como en esas gloriosas tardes de Londres. En esas circunstancias, directamente salía saludando y sonriendo para las cámaras.
    Dentro del estudio y con orgullo, mostré a todo el que se me cruce, mis fotos del bosque y el mar. Al cabo, bosques en playas cálidas no es algo que pueda verse en Gran Bretaña.
    Las dos preguntas que mas frecuentemente me hicieron fueron: por que llegué allí desde tan lejos y como era el sur.
    Es complicado explicar la pasión Argentina, sea lo que fuere lo que la genere. Nuestro desborde emocional para todo, es una marca que quizás los únicos que puedan comprender bien sean los tanos y los gallegos.
    Por eso, la respuesta de: – La pasión es lo que me trajo, …era poco satisfactoria para ellos.
    La segunda pregunta era directamente incontestable. – Deberías ir! fué lo único que se me ocurrió.
    Yo sí sabía muy bien donde estaba y la historia precisa del lugar, por eso grabar mis canciones allí fué tan especial.
    Hasta que, de manera no deseada, pero inevitable, llegó la última noche.
    Y fué dificil…
    Tengo una foto nocturna de la linea de cruce de la tapa mas famosa. Ya sin turistas, ni autos, ni ruidos.
    Solos ella y yo, en silencio y penúmbras.
    Hermosa, melancólica, reveladora.
    Y sucedió. Una epifanía me llevó a Mar de las Pampas. A pesar de estar en otro hemisferio y con el Atlántico de por medio.
    En ese momento, y solo en ese momento, lo entendí.
    No fuí a buscar.. fuí a llevar.
    .. y así fué como dejé ahí, un pedacito de bosque.

    HUGO

  12. Alejandr0ck dice:

    La primera vez que fui, no sabía que tenia que salir en la estación St John’s Wood. Agarré el mapa y busqué una estación que se llama Abbey Road, hice combinación y llegué con el Jubilee a West Ham. Zona fabril, muy lejos del centro.

    2 horas mas tarde llegué a los estudios, ese día hice 15 viajes en subte 🙂

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