Hay lugares en los que parece ser obligatorio regatear

Dentro de la interminable lista de razones por las que viajar es súper interesante, está la posibilidad de conocer el modo en el que se hacen las cosas en los distintos lugares del mundo. Una de las actividades que se realizan prácticamente en todos los rincones de este planeta es la de comerciar.

Dentro del amplio mundo de los intercambios comerciales, en este artículo pondremos el foco en el comercio de bienes físicos al minoreo de manera presencial. Es decir, cuando vas a comprar algo a un mercado, a una tienda o en puestos más o menos improvisados en la calle.

Cuando andamos de viaje, de turistas, es casi seguro que nos encontremos haciendo esto. Al visitar un famoso mercado, puestos, tiendas, además del interés turístico, muchas veces nos encontraremos (habiéndolo planeado o no) comerciando con los locales.

Nos ha pasado en diversos lugares del mundo percibir que comercio y regateo vienen de la mano, que pareciera absolutamente imposible comprar algo sin regatear.

Se me vienen a la mente lugares como el Grand Bazaar de Estambul en Turquía, que fue inaugurado hace 560 años. ¡Imaginen los intercambios comerciales que se han dado allí dentro!

No sé si lo habrán visitado, pero si lo hicieron, probablemente salieron de allí comprando algo que no esperaban y con la sensación de haber «ganado». Los comerciantes de allí, verdaderos profesionales, saben hacer su trabajo. Primero son expertos en reconocer idiomas y hasta acentos, entonces inician una conversación saludándote en tu idioma y quizás hasta haciendo referencia a algo de tu país, por ejemplo, si detectan que sos de Argentina, «¡Hola, Messi!». Además, están atentos a qué cosa miraste, por ejemplo una lámpara de esas turcas lindísimas; te diría que si estableciste contacto visual, sonreíste y respondiste al saludo, listo, ya te vendieron la lámpara antes de que vos pienses siquiera en ello. Te pedirán 1.000, vos dirás que no, te preguntarán cuánto querés pagar, vos dirás que 600, te pedirán 700, vos amagarás irte y te llamarán diciendo «está bien, te la vendo en 600» en voz baja, como diciendo «esto es para vos, en realidad vale mucho más».

Y así saldrás del Grand Bazaar victoriosa/o con tu lámpara turca. Tema aparte luego cuando tenés que armar el equipaje para volver del viaje, como charlábamos el otro día en este post:

Vas de viaje con poco equipaje, terminás comprando una valija nueva (otra vez)

Con el tiempo vos le vas agarrando la mano, por ejemplo, querés comprar algo que dicen que vale 1.000, ponés 500 en la billetera (si es en varios billetes mejor), hacés toda la ceremonia de regateo y llega el punto en que abrís la billetera y contás delante del vendedor cuánto tenés. Es muy probable que te diga «dale, te la vendo en 500». Ahora que lo pienso, un poco me arrepiento de haber utilizado esta técnica con los muchachos africanos que venden torres Eiffel en la calle en París, en esa ocasión lo hice con monedas en lugar de billetes. Me parece que ellos necesitaban más que yo esa pequeña diferencia en euros.

La verdad es que a mí me resulta simpático el ejercicio del regateo, no sé bien si definirlo como un juego, una ceremonia, pero la mayoría de las veces que participé me quedé con una sensación agradable. Aunque en el fondo compré cosas que no necesitaba y seguramente a un precio más caro de lo que en realidad valían.

Todavía me sorprendo de aquel vendedor de las pirámides de Teotihuacán en México que me vendió unas mascarilla de piedra bastante grandecita y un tapiz enorme con el cual luché bastante para acomodar el equipaje de vuelta; no tenía ni la más remota intensión de comprar nada yo, pero el tipo sí que sabía hacer su trabajo.

En algunos lugares es tan habitual el regateo que cuando ponen un precio final lo tienen que aclarar, como aquí en Phuket, Tailandia:

Y vos, ¿tuviste experiencias regateando por el mundo?

 

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37 Respuestas

  1. Marcelo dice:

    Què lindo tema!!!!!! no tuve grandes experiencias por el mundo, pero sì aquì, en CABA donde vivo, es OBLIGATORIO, por mi condiciòn de moishe, jajaja……està dentro de mi ADN……a veces me sale, otras, no……..lo importante, es hacerle honor a la raza, jajaja

    Saludos!!!!!!!

  2. daniel dice:

    odio regatear siempre pienso que me terminan estafando . ademas me da verguenza pedir que me lo baje , aun que entiendo que sea cultural en esos lugares

  3. EVANGELINA ROJAN dice:

    Jajaja desp de unos días en un país q tiene esta costumbre, te haces experto! pero es cierto q al ppio da un poco de pudor.

  4. Fran dice:

    Hermoso juego de cafe y narguille en Estambul!!!

  5. adrián dice:

    jajaj excelente post Jorge. Justo le pegaste a la capital del regateo, Estambul. Y como somos muy ratamundos, en ese viaje le agregué técnicas nuevas. Un miembro de la familia, previamente designado y aleccionado, ante una pregunta del delegado comercializador del grupo (o sea yo) tiene que contestar NO con la cabeza, con cara de ESO ES UN ROBO. Cualquiera sea la pregunta.

    Luego, regateás un poco, y cuando llegás a un número que «podría ser», consultás con ese miembro, y te contesta con la cabeza NO, ESTÁS LOCO. Tras lo cual mirás al vendedor, subís los hombros, y si en segundos no te ofrece otra cosa, empezás a marcharte. jaja, es muy divertido. Creo que tanto para nosotros como para los vendedores.

    La realidad es que si está a 1000, es porque piensan rebajar hasta 300, y vos te vas contento con un 50% de descuento.

    Y el clásico comentario que te hacen en Estambul: «cuanto querés pagar», es una especie de trasladarte la responsabilidad, porque nunca decís cuanto realmente querés pagar, porque te parece que estás estafando al vendedor. Ejemplo, algo de 1000 que el vendedor puede bajar hasta 300, lo querés pagar 500, pero te parece que es un horror abusarse del laburante. Entonces decís 600, y el tipo ya subió al doble el valor al que originalmente pretendía vender.

    Es realmente muy divertido.

  6. Matias S. dice:

    En Estambul, en el grand bazar, mi hermana, una gran negociadora comprando pashminas en cantidad y regateando con el vendedor, que dijo que los argentinos siempre se la hacen dificil😆

    • jlcota dice:

      Somos bravos 😀

    • adrián dice:

      En Barcelona compré las mismas pashminas que en Estambul, en un super chino. Regateando también (el lugar daba para eso), y las conseguí a 3 euros cada una.
      He recorrido el mundo comprando pashminas. Justamente el lugar más barato en el que conseguí la básica (que es muy linda y abrigada) fue en Barcelona a esos 3 euros.

  7. Raul dice:

    Lo de Estambul es genial. Mi esposa regatea de 1000 a 500 y cuando me toca pagar doy 400, y aceptan y me voy con el convencimiento de que soy un vivo barbaro mientras el vendedor se rie….

  8. Santiago dice:

    No me gusta el regateo, pero creo que es porque lo sufrí y lo sufro constantemente. Mi viejo es medico, años de «Mañana le traigo el bono». Y ahora en Ezeiza es terrible, yo entiendo que la industria de los viajes se caracteriza por buscar precios, pero a Dios le piden menos. Y termino preguntando: cuando van a cargar nafta, le piden que les regalen medio tanque? O pagan sin chistar lo que dice la pantallita? Lo mismo en el supermercado, les piden que le regalen medio chango? Hace mucho uno me mangueaba el upgrade a Ejecutiva. Le pregunté de que trabaja y me dijo «Tengo un concesionario Chevrolet» «impecable, me vendes un Vectra al precio de un Corsa?» Obviamente la respuesta fue No, entonces por que debería darte ejecutiva por el precio de turista?
    Entiendo que los bazares turcos u otros lugares viven de eso y es como dicen, pero con los años me rompe tanto que ni siquiera compro para no tener que regatear.

    • jlcota dice:

      Hay actividades y actividades, claro. El que no le lleva el bono a tu viejo no es que le regatea, directamente no le paga, grrr.

  9. Gabriela dice:

    A mi me paso en El Cairo, es terrible el regateo, cualquier cosa que quieras comprar es con regateo! Hay lugares en donde te persiguen para que les compres! Un poco cansa ehh jeje

  10. Cristian dice:

    Las mantas que venden los vendedores ambulantes de playa en Floripa son super regateables y son de excelente calidad, todavía tengo mantas de hace años. De entrada ofrecen una manta king size a 100 reales, con mucho chamullo encima y mostrando el posnet si ven que sos extranjero y quizás no tengas billetes. Esa manta sale por 40. En 2020, antes del covid, por 50 reales «billete» me dieron esa king size y otra mas chiquita para el sillón jajaja.
    El regateo está muy presente y no solo en los viajes. Al publicar un auto para la venta siempre consideramos un margen del 5 al 10% para el posible regateo.
    Por un lado está bueno, pero por el otro es una perdida de tiempo. Estaría bueno que culturalmente todos los precios sean finales y listo. «Ah, pero acá la vuelta lo venden mas barato». «Bueno, anda y compralo allá».

    • jlcota dice:

      De viaje me resulta más divertido, ahora, si estoy vendiendo algo ya me joroba un poco más que me regateen, salvo algo como lo que mencionós del auto, que «es así».

  11. Nory dice:

    En algunos países, forma parte del paisaje. Al principio me resulta divertido, pero por momentos me cansa.

  12. omar fernandez dice:

    Cuento mi experiecia en el gran bazaar. Mi esposa queria comprar unas lamparas para la mesa de luz como las que muestran en la foto.Se sento frente al vendedor mediante vaso de te, y despues de regatear compro 2 lamparas. En buenos aires una de las tulipas se rompio.En un viaje posterior en la ciudad de Kotor (montenegro), vendian las mismas lamparas, y decian que eran de alli. Resumen compramos 2 tulipas iguales(procedencia china en ambos casos), y tengo mis 2 lamparas en mi dormitorio.Turcos genios.Si van por alla no dejen de visitar Capadoccia con sus baloons(globos), es espectacular.Saludos

  13. Juan dice:

    Fue doloroso regatear sin quererlo en Dubai y a veces en Turquía. Terminé bajando cosas de 1150 diranes a menos de 500. Con tarjeta.
    O cosas de 300 TL a 120 TL. Lo que pasaba es que entraba a un negocio y no paraban de ofrecerme te, cosas y había algunas lindas, de seda o muy raras.
    Me gustaban, preguntaba el precio y decía, okay, muchas gracias. Pero me pasó en dos negocios que el tipo casi se largó a llorar diciendome… «Vos viste que no entra nadie a ningún negocio, hace 1 hora que estás en el bazaar y sos el único que está. Poneme un precio y si cubre el costo te lo doy, porque tengo que comer yo y mi flia. Hace una semana que abro y no vendo nada.»
    Y era completamente real, estaba sólo en los soks y bazares comprando. Fue tristísimo, gasté mucho más de lo que pensaba, pero al menos ayudó a esa gente. Horas abiertos al día sin nadie, o como los restaurantes, atendiéndote escondidos tras 100 días cerrados sin recibir clientes.
    A punto de quebrarse todos, financiera y emocionalmente. Por suerte se está reversando la cosa en Turquía a partir de ayer.

  14. Santiago dice:

    En Egipto se regatea hasta el agua!!! Lo ame. Jaja siempre recuerdo que en un crucero en el nilo desde botecitos tiraban prendas adentró de bolsas hacia la cubierta del crucero y se gritaban y regatiaban los precios, yo estaba tomando sol medio dormido y veía bolsas pasar volando y gente gritando en árabe no entendía nada jajjajajjaja personalmente disfruto el regateo. En Dubai me compré unas prendas árabes a muy muy bajo precio haciéndome el enojado xq no me las daban en el precio que yo quería, me iba del local y los 50 metros el vendedor detrás de mí diciéndome que aceptaba mi oferta. Tambien una vez en Jordania un vendedor no me quería bajar el precio por muchas chucherías y me había dicho que era fanático de Messi a penas llegue si negocio, me dije «Please for Messi, for Messi» con mi inglés básico, se quedó pensando y me dice «ok, for Messi» y me lo dejo así precio que yo quería Jaja si si me encanta en regateo

  15. Ariel dice:

    Regateando conseguí 2 vuelos en Luxor a 40 usd per capita, cuando a los que iban «en grupo» los empomaban a 100 €… también pasa a veces que te dicen un precio (de un servicio) y después te quieren cobrar cualquier cosa… así me salió gratis un paseo en Calesa y otro en feluca, cuando al tratar de timarnos, con mi esposa nos plantamos de puños… no están preparados para esa situación ni menos para que una mujer los afrente y les grite (en países árabes)… lo demás del regateo, lo de siempre, uno se va contento pensando que «me ahorré un montón » cuando seguramente pagamos el triple 🤗

    • jlcota dice:

      Esa sensación agridulce de sentir por un lado que ganaste y por el otro pensar que seguro pagaste más de lo que valía.

  16. Adriana dice:

    Estando de viaje el tiempo es oro, y en el regateo se pierde mucho tiempo. La verdad es que preferiría evitarlo, pero también da culpa no intentarlo para obtener el mejor precio posible; aunque la sensación siempre es la de que se pagó mucho más de lo que estaban dispuestos a aceptar para vender. Para mí todo resulta un disgusto con el regateo, es algo que no disfruto para nada. Egipto es una locura, también presencié los paquetes de ropa volando por el aire en el crucero del Nilo, jaja.

    • jlcota dice:

      Hay lugares en los que no zafás del regateo 🙂

      • Gonzalo dice:

        Me paso en Paris, mis ultimas horas, paseando en la torre Eiffel, quería comprar unas torrecitas que vendían unos muchachos africanos.
        El cartel decía 1 x €1, 5 x €4
        Yo realmente desconocía el precio , pero en ese momento del país (2017) 4 euros eran $70 aprox.
        Adelante mío una pareja, europea supuse, no logré oír bien su acento, pagaron esa cantidad, cuando pasó yo el muchacho me dice que elija , y le dije hola ( me salió innato saludar en español) y me dice automáticamente “hola, argentino?”
        Le digo que si y me contó que había estado en argentina y que regreso a Francia por su familia que venían de Senegal
        Cuestión que termine hablando un poco más y pagando €1 por 10 torrecitas, sin regatear, me sentía un poco mal, me estaba regalando prácticamente la compra, y el al son de “lleva lleva para tu familia”
        Así que no se si cuent, pero esa fue , sin quererlo, mi experiencia con el regateo jaja

  17. Paula dice:

    Intentamos regatear en un mercado de Estambul, se nos rieron en la cara… no hubo caso, no nos bajaron el precio. Una frustración!!!! Me quede con la duda de si hicimos o dijimos algo mal jaja

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