Fui a tomar un vuelo en Europa y llevaba una botella de vino en el equipaje de mano
Estuve unos días paseando por Roma, la bella capital de Italia, y dediqué buena parte del tiempo a disfrutar de su gastronomía, no sólo la romana, sino la italiana en general. Entre esas cosas, uno de los últimos días, compré una botella de vino toscano que no llegué a descorchar. Cuando llegó el momento de irme, no la quería dejar. Miren qué linda que era, ¡¿cómo la iba a dejar?!...

