Confesionario: ¿Viajeros pícaros o ladrones y tramposos?

Por nuestra actividad, compartimos muchos diálogos con otros viajeros con los cuales tenemos distinto grado de vinculación, desde familiares y amigos de toda la vida hasta simples conocidos. Cuando en esas charlas se rompe el hielo y se van haciendo animadas, frecuentemente aparecen relatos sobre algunas «picardías viajeras» que han cometido.

Hemos notado que los relatos de estas «picardías» suelen surgir básicamente por tres motivos: 1) Para jactarse de lo piola que es uno, 2) Para avivar al interlocutor y compartir la información «secreta», 3) Como necesidad de confesión.

Aclaración: En lo sucesivo utilizaremos el término «Picardía» para referirnos a cosas como hurtos y pequeñas estafas; esto no significa que lo consideremos todo equivalente, más abajo reflexionaremos sobre ello.

¿Cuáles son las picardías que suelen cometer los viajeros?

Sería imposible cubrir en un solo post el extenso y siempre cambiante espectro de picardías que cometen los viajeros. Vamos a mencionar algunas de ellas a modo de ejemplo.

  • En el avión: Un clásico de los clásicos es «llevarse la mantita». Hay algunos viajeros que suponen que en realidad es un regalo y que pueden llevársela. Una vez llegando a Estambul en un marzo muy frío nos sentíamos «apegados» a la mantita que nos había estado acompañando durante tantas horas y se dio el siguiente diálogo con un azafato antes de bajar del avión:
    Nosotros: — (Con la mantita en la mano) Can we keep it? (¿podemos conservarla?)
    El Azafato: — (Con cara de distraído) I didn’t see anything (Yo no vi nada)
  • En el hotel:
    • Colector de souvenirs
      • Nivel básico: llevarse todo lo que parezca amenitie (cositas que nos dejan gratis) como el shampoo, la crema de enjuague, las pantuflas, la lapicera, el anotador y hasta la cofia para la ducha.
      • Nivel extremo: quienes cruzan la raya y se llevan cosas como las toallas o las batas de baño.

      Desayunador:

      • El que no pagó por el desayuno, aprovecha que no controlan y se mete al desayunador saludando como si nada.
      • El que ni siquiera está alojado en el hotel, pero sabe que no controlan, entra como si estuviera alojado, disimula un poco y pasa directo al desayunador.
  • En la Sala VIP: Algunas salas son una maravilla, llenas de tés especiales, aditivos para el café, azúcar de distintos tipos, etc. Hay quienes llenan la mochila o cartera con estos irresistibles elementos. También aquí tenemos el nivel extremo, quienes se encariñan con cubiertos, vajilla y cosas aún más significantes.
  • Online: Esta es quizás la manera más fácil, en la que menos involucrado se siente el viajero pícaro y en la que percibe menor riesgo de ser descubierto, veamos algunas variantes:
    • Mentir sobre la nacionalidad o lugar de residencia: por ejemplo decir que residen en Brasil para aprovechar beneficios del programa Smiles exclusivos para residentes brasileños.
    • Dejar falsos comentarios: Como confesó el lector Mariano en este post.
    • Llenar encuestas falsamente: Hay sitios que realizan encuestas dirigidas a ciudadanos de USA y hay quienes utilizan programas que simular que están en USA, completan las encuestas y ganan puntos que luego canjean por dinero, millas u otros beneficios.

Como dijimos, resulta imposible enumerar todas las picardías que cometen los viajeros, además no las sabemos todas 🙂

Importante: En el título nos preguntamos ¿viajeros pícaros o ladrones y tramposos? Aquí cada uno tendrá su opinión, pero más o menos las posiciones podrían ser:

  • Intransigente: Piensa que cualquier robo o hurto por pequeño que sea te convierte en ladrón y cualquier mentira te convierte en tramposo.
  • De acuerdo al grado: Opina que llevarse los amenities del hotel o una colección de saquitos de té sería una picardía, robarse las toallas ya cruzaría una línea y pasás a ser ladrón sin escalas.
  • Robin Hood: Cree que está bien robarle o estafar a las aerolíneas o a los grandes hoteles, después de todo ellos se aprovechan cobrando precios exorbitantes cuando más los necesitamos, en algunos casos tratan mal a su personal, evaden impuestos y cosas por el estilo. Cada ventaja que se le saca a estas grandes empresas es un tiro para el lado de la justicia y quien lo hace es un justiciero.

Pero en el título del post también dice «Confesionario». Nosotros ya hicimos nuestra parte, les contamos sobre esa mantita que nos llevamos del avión al descender en Estambul. Ahora ustedes pueden hacer sus confesiones o, si nunca han hecho algo indebido, confesar a algún «amigo»… Por ejemplo:

Yo tengo un amigo que estando en Puerto Iguazú se coló con la novia durante una semana en el desayuno buffet de un hotel en el que no estaba alojado.

Esperamos leer las confesiones sobre picardías viajeras 😉

 

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279 Respuestas

  1. Vero dice:

    Me rei mucho con este post!!! genial, obvio que mantitas de avianca, shampoo y jabones!! Me encanto el dato de desayunar en otro hotel no se si me animaria!! Mi anecdota el año pasado en un hotel de marriots en ny, muy moderno, le pedimos a la recepcionista que nos diera una toalla y nos indica que al final del pasillo,habia una puerta que se accedia con la misma tarjeta de la habitacion y al abrirla… Estaban todos los amenities para servirse… Y toallas, de todo! Nos miramos con mi marido y no lo podíamos creer la tentacion fue muy grande pero seguro que habia alguna camara camara mirandonos, asi que solo tomamos lo que ibamos a usar,

  2. Laura dice:

    Las mantas del avión son mi perdición!!! Confieso!!!

  3. maria del carmen ibanez dice:

    klm en bussiness da unas casitas de porcelana que son botellitas coleccionables con bebida de la fabrica de Bols en Delft. yo junté varias durante varios viajes sin saber que dentro traían bebida y las coloqué en la repisa de adorno. En uno de mis viajes de chile a buenos aires nadie se las llevaba, rejunté varias que no tenía en mi colección y salí orgullosa del avión con 10 botellitas de Bols. jajaja

  4. Silvia dice:

    Chicos, nada más que lo básico alguna manta y los jabones o cremas etc. Le que cuando es con un desayuno incluído me llevo alguna porción de torta para la merienda. Confesiones hechas!!

    • jlcota dice:

      ¿Te sentís más liberada ahora? ????

      Saludos, Silvia

    • Melisa dice:

      Uy muchachos que coraje… me robe una galletita (una!) del carrito de la limpieza en Japón, sin que me vea la empleada… y me sentí la peor. Para mi vergüenza, el día siguiente la empleada me dejo 3 galletitas en la habitación (las dos que correspondían y una extra), tipo “la vi señora, solo pida”. Desde ahí… solo shampoo asignado y cepillitos de dientes (que los adoro) y son descartables.

  5. Paulina dice:

    Colecciono las cucharitas de las aerolineas. Soy una orgullosa propietaria de 14 o 15 cucharitas distintas.

  6. Quique dice:

    Colecciono gift cards de cualquier comercio, hotel, tienda, crucero, pero sin carga de dinero. Me las llevo de souvenir y tengo más de 600.

  7. Ary dice:

    Confieso Sr. Juez: mantita de avión, (aaranco páginas) de artículos periodísticos que me interesan de la revista de la aerolínea, algunos están muy buenos!!!(la revista nooo. Pesa).
    Listo. Voy a ir al cielo???.

  8. Ale Rasmussen dice:

    Conservo un cenicero de un Hollyday Inn que estaba a la vuelta del Teatro Chino . Como el hotel ya no existe y esto fué en el 95 , supongo que la causa ya prescribió jajajajaja . De todos los viajes anteriores y posteriores hasta el dia de hoy fueron solo amenities , a saber : crema enjuague , shampoo , Kleenex , etc .
    Ahhhhhh , y un auricular de los viejos y tan queridos Jumbo 747 , que como laburaban por aire no me sirvieron mas que para recuerdo jajajaja .

  1. 25/07/19

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