Zürich me encantó, a pesar de que muchos dijeron que era fea

Unos días antes de llegar a Zürich (Suiza), hice una pregunta por Twitter para recordar la recomendación de un blog amigo y abrirme a la posibilidad de recibir otras sugerencias. Contra lo que esperaba, varios lectores me respondieron cosas como “no vayas” o “mejor ir a tal o cual lugar”.

A pesar de todos los comentarios negativos que había recibido, mi primera impresión de Zürich fue excelente y las sucesivas también. Pasé allá dos noches alojada en una habitación en Gewerbeschule, un barrio tranquilo a menos de diez minutos de la estación de tren.

Como se imaginarán, esas dos noches se redujeron a un día entero y algunas horas al llegar y otras antes de irme, por lo que elegí comprar la Zürich Card de 24 horas. Me resultó una opción económica para moverme rápido por la ciudad (incluye transporte), acceder a muchas actividades, lugares y beneficios y, al mismo tiempo, obligarme a sacarle provecho a los 21 euros gastados.

 

Si bien la noche previa había ido a ver el río Limmat y chusmear la onda general de la ciudad, mi día intensivo en Zürich arrancó en la mañana del 12 de octubre de 2017. Compré mi tarjeta en la oficina de turismo de la estación de tren (Bahnhof), salí al río y caminé unos metros hasta la que había decidido sería mi primera parada: el Museo Nacional de Zúrich (Schweizerisches Nationalmuseum).

Usando mi Zürich Card no tuve que pagar los 10 CHF de entrada. La visita me resultó esencial para entender un poco dónde estaba parada y qué significa ser suizo para la gente de Suiza. Las muestras combinan excelente y detallada información con instalaciones tecnológicas muy creativas y la verdad es que resulta imposible no involucrarse.

Después de pasar dos horas ahí, me fui a pasear por la Bahnhofstrasse hasta que llegué a Hiltlel primer restaurant vegetariano del mundo occidental. Este buffet por peso, paraíso de los vegetarianos, data de 1898 y destaca por la originalidad y calidad de su oferta gastronómica. Yo conocía a su hermano Tibits de Londres, pero Hiltl es más grande e impresionante.

Yo no podía parar de servirme opciones con tofu, verduras, pasta fría, dal (una especie de guiso hecho a base de legumbres), hongos, por nombrar algunos.

Otro beneficio de la tarjeta de visitante: me dieron un brownie de postre gratis 🙂

Con la panza llena y el corazón contento, fui a aprovechar la navegación por el río Limmat que la Zürich Card te permite hacer abonando 5 CHF extra. El paseo duró una hora entre ida y vuelta, no diría que es esencial pero sí muy agradable para dimensionar cómo es la ciudad y ver el lago de Zürich.

Al igual que en otras ciudades, el simple hecho de caminar por las calles de Zürich es disfrutable. Así di con la tienda de Victorinox cerca de Bahnhofstrasse y con la oferta de cosas que la gente deja en la vereda para que te lleves. Miren, por ejemplo, esta tabla de snowboard, este sillón y los libros:

Cerca de las 6 de la tarde, me dediqué a tomar diferentes tranvías y trenes (gratis con la ZC) para llegar a Üetliberg, una zona montañosa. El tiempo no me alcanzó para bajarme a hacer la caminata, pero pude apreciar vistas bellísimas de la ciudad suiza desde el tren.

La frutilla del postre de mi día fue la fondue de queso que fui a comer a Swiss Chuchi por recomendación de Soy Austral. Allá no sólo me di el gusto de comer 250 gramos de exquisito queso en estado líquido (preparado a la manera tradicional) con decenas de pedazos de pan, sino que aproveché una vez más los beneficios de la tarjeta que había comprado por la mañana y ligué como cortesía un postre de limón ideal para cerrar una cena memorable.

 

Llena de queso y de experiencias, volví caminando junto al río y me despedí de una ciudad que me encantó.

 

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26 Respuestas

  1. FLP dice:

    Los gustos por las ciudades es muy relativo…a mi me gusto mucho Edinburgo, pero otras personas me habian dicho que era oscuro y gris.

    A mi tia le encanto Venecia, pero a una amiga mia le resulto insufrible.

    A todos les gusta Barcelona…yo deteste Barcelona

  2. Maria Veronica dice:

    Estuve en Zúrich en febrero de 2017 y te aseguro que, en invierno, también es hermosa. Además, hice dos excursiones: 1) Al Monte Titlis y Engelberg. 2) A las Cataratas del Rin.
    Me encantó!!! (aunque reconozco que los precios son más altos que en otras ciudades de Europa)

    • Cintia C. dice:

      Qué lindo, alguna vez voy a ir en invierno. Los precios son altos, pero ya sabiéndolo uno va preparado y dice “ya fue”. Saludos, María Verónica.

  3. José dice:

    Me parece que voy a tener que dejarte de seguir. Me hace mal “visitar” tantos paraísos desde el blog solamente. Jeje

  4. magrimu dice:

    No uso Twitter así que no pude seguir los comentarios que te había hecho cuando consultaste. Pero me sorprende leer que te hayan recomendado no ir a Zurich porque es fea.
    Obviamente cada persona es un mundo y los gustos y opiniones son muy subjetivas, pero de ahí a decir que es fea…
    Yo estuve dos veces y tengo los mejores recuerdos.
    Saludos!

  5. GROPI dice:

    Opinión personal, Berna e Interlaken se merecen una visita.

  6. Roberto dice:

    Cómi esa fondeau en ese mismo lugar, me dieron ganas de volver

  7. Mirta Bura dice:

    Conozco muy bien Suiza, porque convivo con suizos cuando voy, siempre me pareció bellisimo el pais por muchos motivos, pero hoy quiero comentar que Zurich me parece hermosa, al igual que Zermat que lo dan como otra opción, ver el Matherhorn (sabían que el toblerone tiene su forma inspirada el él ?) y vivir al pie del glaciar, es maravilloso. Es un país que pocas empresas de turismo tienen en sus recorridos, pero es digno de visitar y hacerlo con nativos de alli, es maravilloso. Desde que pude hacerlo, siento que sería mi lugar en el mundo después de Argentina. Buen viaje hacia donde quiera que vayan ❤ ❤

  8. Lorena dice:

    Zurich es muy linda, pero fue uno de los lugares q me costó ir ( x lo económico y lo parecido a nuestra Patagonia). Fui en pleno invierno,.mucho frío pero hermoso. Cin te faltó visitar la fábrica de lindt! ( Una parada del barco q recorre el lago) y uetliberg llena de nieve tremendo lugar.

  9. Guillermo dice:

    Excelente post Cintia, Suiza es uno de mis pendientes, pero todo junto no se puede, ya me manijearon con Estambul y Grecia, asi que el 2018 ya esta cerrado pero Suiza sin dudas sera en el 2019…. Los ODIOOOOO con mucho amor. Asi que se viene pronto otro “Ya Fue”. Un abrazo.

  10. Luis dice:

    A mi no me gustó Zúrich, la vi gris, triste, fría. La gente es poco servicial (me pasó más de una vez quedarme con el “Excuse me” en la boca y que la gente siguiera caminando sin prestarme la minima atencion) y todo super caro. Pero todo es cuestión de gustos. Estuve sólo 36 horas, nada me deslumbró realmente, con más tiempo tal vez hubiese descubierto otras facetas.

  11. adrián dice:

    Muy buena nota Cintia. Tenés un sexto sentido para hallar los oasis alimenticios, y los mejores usos para las tarjetas del lugar.

    Me encantó esa fondue, sólo iría por ella.

    Yo sólo estuve en conexión y no salí del aeropuerto. Me llevé de recuerdo un hermoso paisaje nevado y una Victorinox comprada en una casa de esa marca. La próxima, voy “a por el queso…”

    • Cintia C. dice:

      Jaja, ese sí que es un sexto sentido útil. Creo que Zúrich me ayudó mucho con su oferta en este caso.

      Qué linda la postal que te quedó, adrián. Saludos.

  12. Marcelo dice:

    Zurich. Hermosa. Volvería siempre. Me encantó la ciudad, super limpia, ordenada, excelente transporte pùblico, comida deliciosa, gente super amable. Paisajes de ensueño al toque, infraestructura de primera.
    Me encantó llegar al aeorpuerto (un lujazo) y que te reciba un Roger Federer virtual (una genialiadad sublime) y te invite a sacarte una foto con él en el hall de ingreso que está decorado con absoluto buen gusto y con la sobriedad protestante que me encanta.
    En fin, eterno amor por Zurich (ya me entusiasmo con alguna oferta de Edelweiss)

  13. Pablo dice:

    Llegamos a Suiza de casualidad!!! Estábamos en Dubai teniendo que volver a Madrid, al llegar al aeropuerto nos indicaron que estaba cerrado el aeropuerto de nuestra escala (Amsterdam), entonces hablando con la aerolínea KLM salió la opción de cambiar dicha escala por una en Zurich, viajando por Air Swiss. Pero para sorpresa al llegar a Zurich nos indican que el aeropuerto cerrado por la fuerte nevada esta vez era el de Madrid :O … así nuevamente hablando conseguimos hospedaje y traslados, aprovechando para conocer una ciudad que en época de nieve para mí es espectacular, también pudimos tener una charla muy interesante con un suizo de madre española que nos habló bastante sobre las costumbres del país.

    • Cintia C. dice:

      Qué bueno que de algo inesperado y un poco complicado haya salido algo tan piola, Pablo. Tu comentario se suma a la lista de gente que dice que Suiza es genial con nieve. Saludos.

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