El RM Guest House – The Experience, un bello hotelito de diseño en Setúbal (región de Lisboa)

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Lector de Info Viajera

Hacía varios años ya de mi primera visita a Portugal, bah, a Lisboa en realidad. Esa vez me sentí tan bien en el país que pensé «si algo te hace bien, aumentá la dosis», así que planeé un viaje con foco principalmente en el país lusitano.

Uno mira a Portugal y le parece pequeño, pero cuando va al detalle se da cuenta de que es un país muy «denso» en atractivos para el viajero y que decidir qué visitar puede ser una tarea no tan sencilla. En esos pensamientos estaba cuando me rendí y pensé «esta será mi visita Nº 2 de N a Portugal»; me relajé y decidí tranquilo los destinos sabiendo que habrá otras.

Dediqué unos días a Oporto, en la zona norte del país, y luego me focalicé en la región de Lisboa. El primero de los destinos de esa zona fue la localidad de Setúbal, ciudad costera sobre el estuario del Río Sado, a unos 40 minutos en auto de Lisboa.

Luego de investigar las zonas para alojarse y las distintas propuestas, me llamó la atención un pequeño hotel de diseño llamado RM Guest House – The Experience. Me contacté con ellos, tuvieron la gentileza de invitarnos a conocerlo y en este post les relato mi experiencia en este coqueto hotel portugués.

Su ubicación es inmejorable (mapa): se encuentra al lado del Fórum Municipal Luísa Todi, a pasos de una muy linda zona peatonal de comercios, restaurantes y barcitos, a 300 metros del ferry que comunica con la península de Troia, a 4 minutos del Mercado do Livramento, en fin, cerca de todo. Encontramos lugar para dejar el coche en la vía pública prácticamente en la puerta. Eso sí, no se olviden del parquímetro: Alquilé un auto, me mandé una macana, me pusieron una multa, la pagué.

Ingresando al hotel

En la entrada misma del hotel hay dos lindas bicis que están a disposición de los huéspedes.

Y al ingresar encontrábamos una pizarra con una sugerencia distinta cada día, por ejemplo aquí la propuesta era hacer un paseo en barco y disfrutar del avistaje de delfines.

El edificio ha sido recientemente restaurado con remarcable buen gusto. Para llegar a la recepción, hay que subir un piso por esta escalera de madera con alfombra en los descansos.

Me gustó mucho el uso de espejos, la combinación de colores con fuertes contrastes (como este amarillo sobre fondo oscuro).

Nos hicimos amigos de este cerdito de tanto verlo allí todos los días.

La habitación

Este bello hotelito inaugurado en el 2016 tiene tan solo siete habitaciones, cada una con un concepto de decoración propio y particular y con un nombre, la nuestra era la «Suite Roberto».

Aquí la primera vista que tuvimos de ella al abrir la puerta de entrada: la cama (era comodísima) y una de sus grandes ventanas.

Y aquí, desde la otra esquina mirando hacia la puerta de entrada, vemos otra de las ventanas y el vidrio esmerilado del box que contenía el baño.

Frente a la cama había una mesita pequeña con una cafetera, agua y cápsulas de cortesía, el TV, un apoya valijas y un perchero.

El baño está contenido dentro de un espacio cubierto por vidrios esmerilados.

El lavabo está afuera, algo que no nos resultó tan cómodo.

Muy lindas las batas, las pantuflas y, ahora que me acuerdo, ¡eran excelentes los productos de tocador!

Apreciamos el detalle de recibirnos con una botella de vino de la región, uva Palmela Doc.

Algo en lo que se destacó este hotel fue en su permanente actitud de atención a las necesidades del huésped. En la habitación expresaban esto: si algo sobraba o faltaba bastaba con avisarles para que traten de satisfacer nuestra necesidad. Por ejemplo a mí me faltaba un lugarcito para trabajar con la compu, les comenté y me pusieron una mesita en la preciosa sala común para que pudiera trabajar con comodidad.

Esta era la vista desde una de las ventanas de la habitación.

El desayuno

El desayuno se sirve en el restaurante Museu do Choco, contiguo al hotel, un espacio muy agradable, con muy buena atención y opciones de todo tipo de comidas y bebidas.

Nos atendía un amable mozo que nos preparaba el café o té que le pidiéramos (yo pedía un café doble bien cargado apenas cortado) y los días siguientes ya nos saludaba habiendo memorizado nuestra preferencia: «Bom dia, ¿café doble bien cargado apenas cortado, verdad?» 🙂

Normalmente arrancaba con pan con semillas, quesos y fiambres, jugo natural de frutas y café. Eso rojo que ven sobre la derecha es la funda de la notebook y lo negro que está arriba es el mouse, me ponía a trabajar y el desayuno se iba haciendo laaargo.

Al rato mi plato podía aparecer con queso brie y dulce de membrillo.

También incursionaba en las frutas.

Y era completamente imposible no sucumbir ante los encantos de la pastelería portuguesa.

La sala común

Cuentan con una sala preciosa en la que uno puede relajarse, tomar algo, leer o trabajar. No me explico cómo, pero no tengo fotos de ese lugar, así que bajé unas del sitio web del hotel y las comparto. Como estuve allí, puedo asegurar que son tal cual.

Aquí vemos los sillones, los detalles de diseño, un ambiente realmente agradable.

Ponen a disposición de los huéspedes un honesty bar con distintos tipos de bebidas que uno puede tomar y simplemente anotar lo que ha consumido para luego pagarlo en el momento del check out.

Esta es la otra parte de la sala, como se imaginarán, es súper tentador el sillón colgante.

Conclusiones

Resulta una experiencia reconfortante alojarse en un hotel de escala tan humana, valoramos mucho la amabilidad del personal y la atención a las necesidades de los pasajeros. El diseño es otra de las estrellas indiscutibles del RM Guest House.

Los amenities en la habitación colaboran en una sensación de confort integral, desde la calidad de los productos de tocador hasta la suave bata y cómodas pantuflas, todo lo cual es un mimo para cuando uno llega cansado de un día entero de recorrer.

La ubicación es excelente, muchos de los paseos los hicimos a pie, la zona es agradable y segura, incluso cuando uno vuelve de noche.

Nos resultó un poco incómodo tener el lavabo fuera del baño y la habitación era un poco ajustada en dimensiones considerando que éramos viajeros intercontinentales y estábamos viajando con algo de equipaje más equipamiento que utilizamos para el blog, pero al comentarle al personal nos aportaron soluciones satisfactorias.

Sin duda volveríamos a alojarnos aquí, es más, debemos volver, pues nos quedaron cosas por ver y hacer en Setúbal y la zona.

Riquísimas estas tiritas de naranja azucaradas que nos obsequiaron al despedirnos.

Pueden consultar más información, tarifas y promociones en el sitio web del hotel: https://rmguesthouse.pt/en/

Links de interés:

 

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11 Respuestas

  1. Clari dice:

    Que lindooo!!!

    No sabía ni que existía un lugar llamado Setubal y ahora quiero ir, ja, ja, ja.

    Buen domingo chicos!

  2. Peter dice:

    Hola cómo están.estuve en lisboa y la verdad me encantó lo recomiendo gracias por sus datos.nos sirve mucho a los viajeros. EDITADO: Los link de cupones lo dejamos en este post

    https://www.infoviajera.com/2018/02/ahorrando-dinero-al-reservar-en-booking-genius-cupones/

  3. Rodrigo León dice:

    Gracias Jorge por compartir los comentarios y las fotos, se ve que es un lugar agradable y la información que compartes nos sirve para comparar estancias y comidas lo cual es muy importante.

  4. Ireny dice:

    Muy lindo y confortable. A mi me parece práctico el lavabo fuera de la habitación pero bueno cada cual tiene sus gustos. El desayuno se ve riquísimo, yo también siempre pido café doble cortado ☺

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