Andar por lugares poco conocidos y encontrarse con cosas sorprendentes

Más de una vez hablamos sobre la idea de revelarse y desobedecer el mandato de viajar «a donde hay que viajar», de la obligación de «hacer» los imperdibles de tal o cual destino y demás cosas que se le pretenden imponer a los viajeros. Por ejemplo en este post conversábamos sobre ello: ¿Por qué viajás a donde viajan todos? ¡¿Por qué?!

Nos hicimos caso a nosotros mismos en varias ocasiones y los resultados fueron más que satisfactorios 🙂

Se me viene a la mente un ejemplo, un viaje que hicimos a Cerdeña, una isla italiana que se transforman en destino soñado en el verano europeo. Las zonas top de esta isla de belleza inigualable están en su litoral costero, pues bien, nosotros anduvimos por el centro montañoso; la temporada alta en la isla es el verano, pues bien, nosotros fuimos en pleno invierno. Todo esto para llevar la contra a las tendencias nomás 😛.

Éramos cinco, nos alquilamos un par de autitos y dedicamos unos días a recorrer ruteando parte del interior de la segunda isla más grande del Mediterráneo.

Un día, desde la ruta, vimos algo que nos llamó la atención: un Nuraghe (un tipo de construcción muy presenten en Cerdeña, datan de la edad del bronce, entre los siglos XIV y X  A.C.) junto a una iglesia bizantina, algo que no habíamos visto en Cerdeña.

Paramos, se trataba del «Complejo arqueológico de Santa Sabina»; el Nuraghe tiene más de 3.000 años de antigüedad, la iglesia es más nuevita, tiene sólo 1.000 a­ños de antigüedad.

Esperamos un poco y vino alguien que atendía el complejo, pagamos el costo de la entrada, nos dio unos folletos con explicaciones, una linterna y nos dejó ir a recorrer el lugar libremente.

Incluso pudimos ingresar al Nuraghue (para eso era la linterna) y también subirnos a la parte superior del mismo.

¡Es increíble pensar que esta construcción megalítica lleva allí 3.000 años! Y más increíble poder entrar y visitarla libremente.

Pudimos recorrer su interior, parte del mismo había colapsado, ¡imaginate todo lo que pasó aquí en 30 siglos! Aquí estamos adentro mirando hacia afuera.

Las fotos del interior me salieron bastante mal, tomé pocas; estábamos sorprendidos, alumbrando con la linterna y abriéndonos paso hacia arriba entre los restos del Nuraghe.

La iglesia bizantina, 2.000 años más reciente que el nuraghe, evidencia que para construirla utilizaron piedras de las antiguas construcciones existentes en las inmediaciones.

Antes de saber que era de época bizantina, yo la miraba y la miraba y el tipo de cúpula me hacía acordar a la de la Iglesia de Pantanassa en la plaza Monastiraki, en Atenas (Grecia), y pensaba cuál habría sido la relación entre estas tierras del medio de Cerdeña y las tierras helénicas.

En realidad hay más para ver en este complejo arqueológico: hay una sala de interpretación y un Pozzo Sacro, otro elemento presente siempre en las villas nurághicas, además de las «Casas de Brujas» y las «Tumbas de Gigantes» que vimos en otros sitios arqueológicos sardos.

Tendría montones de cosas para contar sobre ese viaje y sobre Cerdeña, pero la idea del post era la que plantea el título: ir a lugares poco conocidos o a zonas poco conocidas de destinos de renombre, recorrer y encontrarnos con cosas sorprendentes, fuera de los «imperdibles», de los caminos pautados, de las cosas que «tenés que hacer si vas a tal lugar».

¿No se siente bien descubrir a tu ritmo en lugar de tachar cosas que de antemano alguien estableció que tenés que hacer?

 


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20 Respuestas

  1. Estela Martinoli dice:

    Qué belleza!!
    Gracias para tenerlo en cuenta.

  2. alemdp dice:

    Buen día,
    Qué lindo Jorge! En poco más de 2 meses deberíamos estar en Europa y uno de nuestros lugares sería Cerdeña…Dios quiera que esta vez sí podamos lograrlo. Estaba super optimista, pero hace 2 días de nuevo aparecieron odiosas noticias de esta cepa delta,parece una pesadilla jaja, todo está acomodado para que podamos viajar y este virus no dá tregua.

  3. Ireny dice:

    Que increíble es estar en lugares tan antiguos, es como volver el tiempo atrás por un momento y ser parte de él!
    Está bueno aventurarse a salir de los circuitos estándar, creo que todavía hay muchas cosas por descubrir.

  4. Tincho dice:

    he vivido experiencias equivalentes en destinos a los que -por suerte- pocos viajan, como Indonesia y Albania, y no me refiero a Bali, que es muy visitada sino a lugares como Batam o Yogyakarta.

    • jlcota dice:

      Genial, Tincho, se suelen sentir más «propias» esas experiencias.

      ¿Es tan barato e interesante como dicen Albania?

      • Tincho dice:

        En el 2015, Albania era mas barato que Europa occidental y algo menos que los vecinos de Europa del este, menos Kosovo. El interior de Albania es mas bajo el costo de vida que en Tirana. Una sociedad igualitaria y muy instruída, herencia del comunismo de Enver Hoxha.

  5. Claudia Beatriz Del Col dice:

    Comparto!!! Es el lema de nuestros viajes, con mi novio Javier! Por esto mismo hemos conocido países como Irán, China, Eslovenia. Aparte nos gusta practicar deportes, así que nos permite conocer otros rincones naturales y tener experiencias únicas como bucear en Okinawa (Japón), esquiar con vistas al Monte Damavand (en Irán), hacer trekking en el Valle de Ilhara (Turquía), correr en Capadocia (Turquía), nadar lagos en San Martín de los Andes – Bariloche, o practicar esquí de fondo en Ushuaia, etc.

    • jlcota dice:

      Genial esa manera de vincularse aún más con los destinos. ¡Qué locura los trekkings en el Valle de Ilhara!, guardo un recuerdo especial sobre esa experiencia.

      Gracias por compartir, Claudia.

  6. Javier dice:

    En ciudades grandes, mientras sea seguro, está bueno alquilar bicicletas y meterse por barrios o sectores que no son considerados turísticos. Tal vez no haya nada puntual para ver pero recorrer los lugares en sí ya es una experiencia diferente.

  7. Patofu dice:

    Eso es lo más lindo! Ir a lugares desconocidos, lejos de los «turistas». Con mi marido nos gusta ir a lugares no convencionales, en lo posible siempre alquilamos auto, cosa de ir a nuestro «aire» como dicen los españoles. Fuimos a Papúa occidental, en indonesia, a un pueblo en el medio de la isla, y recorrimos aldeas de tribus que hace menos de 100 años no conocían «el afuera» de sus montañas, por no decir la civilización, quienes somos nosotros para decir que es ser civilizado, no? Fue un trecking de varios días, increíble!! También nos adentramos en el sur de Etiopía recorriendo tribus, recorrimos en auto casi toda Madagascar… el sudeste asiático casi todo, pero fuimos solo una vez a Europa!! Jajaja!! Y fuimos xq fue regalo de los 80 años de mi mamá y la llevamos, en auto, 5500 km en 35 días!
    Que hermoso que es viajar!!! Ya estoy teniendo un síndrome de abstinencia muy grande!!!!
    Saludos

    • jlcota dice:

      Ohhh, qué buenas experiencias, Patofu. Esperemos poder pronto volver a recorrer el mundo con mayor tranquilidad.

      Saludos

  8. Gonza23 dice:

    Llegué tarde al post! Me estoy yendo de Cerdeña hoy. Que buenas esas construcciones! Habrá que volver!
    Fan de conocer el lado B de las ciudades

  9. Matías Leonel Ramos dice:

    Muy bueno!! Que gran dato!!

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