Por qué visitar Escandinavia al menos una vez en la vida

Los viajeros siempre estamos buscando nuevos destinos para sumar en la lista de aquellos que ya conocimos y amamos o no. En 2016, esa búsqueda me llevó a decidirme por visitar parte de Escandinavia, ese centro de atracción vikinga del norte.

Noruega venía sonando como un gran bosque, por lo que mi primer destino fue Oslo, capital del país y conexión aérea amigable para llegar desde Argentina. La ciudad no me voló la cabeza, pero sí la nueva atmósfera que se inauguraba en Oslo y viviría por veintipico de días: sol hasta las 3 de la mañana, agua y verde por todos lados, fiordos y barcos, variedad de pescados y una frialdad que no llegaba a enfriarme.

Así me daba la bienvenida la ciudad y, poco a poco, empezaba a aceptar la compañía casi constante de la lluvia que nutre la tierra y baña las montañas: Oslo, Noruega: Postales de lluvia y sol

Entendí que las series de vikingos no mentían y que, pasados algunos siglos de civilización, las “raíces de la tierra” seguían determinando a Escandinavia de un modo similar.

Ubicada en la costa oeste, entre siete colinas, Bergen fue la segunda ciudad noruega que visité y la primera que me impactó. Bastante he contado en este otro post sobre la historia de la ciudad, su mercado de pescado y el Bryggen: Recorriendo Bergen (Noruega) bajo la lluvia con Bergen by Expert

Bergen desde el Fløibanen

Otra vez la lluvia, los pescadores, los paseos marítimos y el mar eran el marco del gran cuadro. Particularmente en Bergen me fascinaron las montañas, uno de los elementos noruegos por excelencia, y la conservación de la historia en las runas.

La frutilla del postre en este país, como reflexionaba en 10 días en Noruega con un pase de tren Eurail: el itinerario “perfecto”, fueron las islas Lofoten. Allí todo el imaginario escandinavo se condensó en el aislamiento, en su versión más pura, como si la gran ciudad no hubiera podido alcanzar un lugar tan remoto. En verano, en las islas Lofoten nunca desaparece el sol, se come bacalao (junto con otros seres marítimos) y se respira paz.

Secado del pescado en Reine, Islas Lofoten

Como en casi todo Noruega, se puede acampar libremente, subir montañas, meterse al agua y descubrir nuevas rutas sin tener que pedirle permiso a (casi) nadie.

Caminata solitaria por las montañas en Lofoten

Cambiando de territorio, en mi visita el contacto con Suecia se limitó a su capital, Estocolmo, y estuvo desprovisto de la naturaleza salvaje, algo esperable sabiendo que se trata de una gran ciudad. Estocolmo se compone de 14 islas y puentes que las unen; circular entre ellas y saber de sus particularidades es una de las grandes diversiones de esta ciudad con tan particular geografía.

Por ejemplo, en Lidingö se encuentra Millesgården, un parque, museo de esculturas y casa del artista Carl Milles frente al lago.

Esculturas en Millesgården, Estocolmo

Para nombrar una sorpresa, comparto esta foto del buque de guerra Vasa, del siglo XVII, que se conserva casi en su totalidad en una de las islas de la capital sueca. Captarlo todo en una única fotografía es tarea difícil.

Copenhague, la tercera y última capital escandinava que visité, fue una sorpresa del viaje. Como en todos los lugares que vi en la zona, el agua y el puerto son una constante. Pasear por Copenhague o Bergen sin ver el mar sería una experiencia incompleta, me atrevo a decir imposible.

El puerto, Nyhavn, con sus edificios típicos y casas flotantes, los paseos rodeando cada curso de agua me impactaron no sólo por su belleza a la vista, sino por la atmósfera que sentí en esta ciudad.

Nyhavn, Copenhague.

Estar en Copenhague era estar más relajado que en otras capitales de la zona. Un gran ejemplo de eso es la ciudad libre de Christiania que nos recibió con un festival de música, bebida y alegría. En ciertas partes de la ciudad libre no se puede sacar fotos, así que no voy a decir mucho más así van a verlo con sus propios ojos.

En otro de los bellísimos paseos marítimos, se encuentra la escultura más famosa de la ciudad en homenaje al cuento de Hans Christian Andersen, la sirenita. Del parque Langelinie, donde está esta obra, uno puede volver muy alegremente andando en bici. Contamos la experiencia acá: Pedaleando a nivel experto en Copenhague (Dinamarca)

En definitiva, ¿por qué visitar Escandinavia aunque sea una vez en la vida? Si bien tuve apenas un pantallazo de tres semanas en la región, estas son mis respuestas:

  • La presencia e importancia del mar, los ríos y los canales, elementos modeladores de la cultura y las formas de vida escandinava.
  • El pescado fresco y sabroso, joya de la gastronomía típica de la zona.
  • La inmensidad de los bosques y montañas, especialmente en el centro y norte de Noruega y Suecia.
  • La historia y cultura vikinga

Y, finalmente, para vivir algo diferente, premisa compartida con muchos otros destinos. Visitar Escandinavia implica un cambio de atmósfera, tanto en su gente, cómo vive y se trata, en el clima (en este caso, un verano frío) y hasta en su historia que bastante desconocemos.

Personalmente me maravilló ver y vivir la diferencia para disfrutarla, pero también para repensar el mundo a partir de ella.

Post relacionados:

También te podría gustar...

22 Respuestas

  1. Alberto dice:

    Estuve hace poco más de un año en Oslo y Estocolmo. Es espectacular y quiero volver ahora con la fila. Vamos a ver si se da para julio y poder ir a Bergen o un poco más al norte

  2. Ariel dice:

    Coincido. Tuve la suerte de estar en Oslo una semana en primavera y fue genial. Un hermoso lugar para vivir sin dudas, más allá del duro clima del invierno. Saludos!

  3. Alejandro dice:

    Yo viaje a Copenhague en año 2000. Tuve el extraño privilegio de sacarme la foro con la Sirenita decapitado 😬. Ame esa ciudad como Malmö del lado sueco. Es otra atmósfera, cierta frialdad combinada con eficiencia y vanguardia en lo socio político y diseño por sobre todo. Y este año regreso pero esta vez Helsinki, Estocolmo, Oslo, Bergen y Reykjavik se agregan para concretar el sueño (que creía imposible) de Escandinávia. Y mucho se los debo a uds y el mostrarme el mundo Smiles. Hermoso post y espero reportarles novedades cuando esté por allí. Saludos

  4. Emi dice:

    Que lindo post te salió Cintia. La verdad que contagias ganas de ir a conocer. Saludos!

  5. natalia dice:

    Muy lindas fotos y muy bueno el post.!Que buena la del barco .

  6. Claudia dice:

    Quiero ir en junio desde Paris a Copenhague y Estocolmo seis dias. Cual es la mejor manera de trasladarme? Pensé en avión hasta Copenhague, luego tren a Estocolmo y avión de vuelta a París…me encantó el post! Gracias!

    • Cintia C. dice:

      Hola, Claudia. El avión va a ser lo más rápido para ese tramo seguramente. La conexión en tren desde Copenhague a Estocolmo es muy cómoda, así que podés llegar o regresar de cualquiera de los dos destinos sin problema. Acá podés mirar precios de vuelos: Skyscanner. Saludos.

  7. Alex dice:

    Hola Cintia, viste la aurora boreal ? contame…está entre mis asignaturas pendientes

  8. Charlie dice:

    Excelente post Cintia! este verano (europeo) andare por Oslo. saludos!

  9. Leandro dice:

    El año pasado fuimos en la Primavera boreal con mi esposa a Noruega (Oslo, Stavanger, Bergen y Flam) Islandia (recorrimos la costa sur y la costa este en auto) y Dinamarca (sólo Copenhague) y la verdad que quedamos enamorados de esas latitudes. No sólo por el paisaje, sino por el estilo de vida, la gente y el aire que se respira. Definitivamente volveremos a terminar de recorrer Islandia, y conocer Suecia. Un dato interesante para compartir es que la aerolinea Icelandair hace stopover “gratis” hasta una semana en Islandia, y conecta USA con Europa, entonces se pueden armar unos itinerarios más que interesantes.

  10. Pato Draghi dice:

    hola, una consulta, con mi pareja tenemos la idea de ir a Noruega para fin de año, las fechas pueden ser flexibles, pero la idea es viajar por lo menos 3 semanas para poder ver la aurora boreal, cual podría ser la forma mas económica de ir? van a salir los low cost a londres este año o era todo humo?? muchas gracias!

    • Cintia C. dice:

      Hola, Pato. No se sabe cuándo arrancaría a operar Norwegian entre Europa y Sudamérica. Con respecto a llegar a Escandinavia, se consiguen vuelos de bajo costo (y no tanto) a Oslo y otros destinos de Noruega. Si el objetivo es ver las auroras boreales, sería bueno que lleguen a Tromsø o Alta, bien al norte. Skyscanner te puede servir para ver precios de vuelos y, si llegan a tener millas Smiles, a veces se consiguen vuelos a Oslo, con escalas claro. Saludos.

Dejá un comentario