El flagelo de la gente que viaja, vuelve y cuenta cualquier verdura

El otro día estaba charlando con un amigo que nunca viajó a Roma (Italia) y comentábamos lo costoso que resulta para los argentinos, luego de la reciente seguidilla de devaluaciones, afrontar los gastos en destinos internacionales cuando uno viaja. «Si te regalan el pasaje, la pensás igual», decíamos y cosas por el estilo.

Coincidíamos en que uno de los rubros que se llevan unos buenos mangos es el gastronómico y ¡ni te cuento si sos de esos a los que les gusta sentarse a comer en restaurantes y pedirte alguna cosita para tomar!

Reflexionábamos acerca de algunos destinos que son dolorosamente costosos como cuando Cintia nos contaba sobre la cerveza en Noruega: Noruega: Prohibido emborracharse  o cuando Pablo nos contaba los precios de un panchito con papas de parado en New York en este lindo relato: ¡Al fin fuimos a Coney Island en New York, USA!

Justo el otro día nos divertíamos con los comentarios que dejaron ustedes en este post: En el restaurante: ahorrar cuando viajás en épocas de crisis (algunos tips #ModoRata:ON)

En el comienzo del post les mencionaba que mi amigo nunca había estado en Roma (Italia) y eso tiene un motivo, bah, en realidad de ahí viene el motivo del post; resulta que una amiga suya acababa de regresar de Roma y le había contado que los precios allí estaban carísimos, que no había encontrado en ningún restaurante, incluso en los más sencillos, un plato de comida por menos de €20.

¡¿Qué?! Justo Roma es una ciudad que visitamos cada tanto y tenemos una idea de los precios, estamos en condiciones de afirmar que esta muchacha estaba diciendo literalmente cualquier cosa.

Por ejemplo, este fue un almuerzo para tres personas en la zona de Piazza del Popolo, sentados en una añeja trattoria. Un almuerzo sencillo, dos platos de pastas, uno de pollo y un agua grande, como verán pagamos €35 entre los tres.

Tomando los comentarios de la amiga de mi amigo pensamos: ¡Qué flagelo la gente que va de viaje, vuelve y cuenta cualquier verdura!

No me digan que nunca les pasó escuchar algún disparate viajero o cuanto menos una flor de exageración como si fuera la pura y más absoluta verdad:

  • Sí, nos movimos bárbaro en New York habiendo alquilado auto.
  • En Barcelona no podés ni caminar por la calle en ninguna parte de la ciudad por la inseguridad.
  • En los países escandinavos comés re barato, te sale igual que acá.
  • En Europa no te aceptan ninguna tarjeta argentina.
  • Río de Janeiro de noche es re segura, te podés meter caminando por donde quieras sin preocuparte.
  • Y así…

Al pensar en esto se presentan algunos interrogantes, por ejemplo: ¿Por qué dicen cualquier cosa? y segundo, y quizás más importante, ¿por qué les creemos?

Aquí nuestra colega Lei, citando a la grossa de Floxie, no nos deja mentir sobre los precios de la Città Eterna (miren la belleza de ese gordito lleno de tuco romano):

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135 Respuestas

  1. Leandro Pereira dice:

    Hay de todo, esta el que dice que nunca iría a Disney y esta el que va una vez al año, o al que le parece grasa Miami, o mala onda los parisinos.Eh viajado a Panama y me han tratado mal asi como en Mexico o en Usa , malaondas hay en todo el mundo, estos personajes me va a arruinar las vacaciones.

  2. Alvaro dice:

    Me encontré con alguien que debería recibir el Nobel a mandar cualquier verdura. Hablando entre amigos y conocidos de viajes hable que me gusto mucho mi ultimo a Lima. Comenta otro de los presente, amigo de un amigo, que el también había vuelto hace unos días de Lima y agrega el la que nadie tiene que perderse. «Hay un lugar en Lima donde podes comprar un dolar por 15 pesos argentinos» El silencio y la cara de desconcierto de los presentes fue increíble. 🤣

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