En el avión: «Hola, ¿me cambiás el asiento?»
Llega el momento de volar, hacés los trámites necesarios en el aeropuerto, esperás a que abra el embarque y finalmente subís al avión. Allí te encontrás con tu asiento, en el que posarás tu humanidad por algunas horas. Puede ser que ese asiento te haya sido asignado aleatoriamente y te guste o no, dependiendo de si sos #TeamVentana o #TeamPasillo podés estar más o menos feliz con el mismo. O quizás...

